
Redacción, 12 set(elmundo.cr)- Del 12 al 14 de setiembre, en el Hotel Wyndham San José Herradura se realiza el Primer Congreso Internacional contra los delitos de Trata de Personas y la Explotación Sexual Comercial en Costa Rica, organizado por la Dirección General de Migración y Extranjería (DGME) y el Instituto Costarricense de Turismo (ICT).
El Congreso cuenta con la participación de representantes de más de 14 países, con el objetivo de promover el intercambio de experiencias para el fortalecimiento de la lucha contra los delitos de Trata de Personas y la Explotación Sexual Comercial, dos de los problemas que más aquejan los destinos turísticos e interfieren en su sano desarrollo.
La audiencia está conformada por representantes de empresas turísticas, organizaciones turísticas, ONG ligadas a los temas, funcionarios públicos de instituciones responsables de combatir ambos delitos, organizaciones internacionales y jerarcas institucionales.
Además, se cuenta con la participación de expositores con gran experiencia en la investigación, persecución, prevención, atención y confección de políticas públicas con relación al delito de trata de personas y explotación sexual comercial, tanto en nuestro país, a nivel regional y en otros continentes, procurando así un escenario de amplio conocimiento y reflexión, como base para renovar las propias estrategias y acciones, para el combate de esos delitos.
La vicepresidenta de la República, Ana Helena Chacón Echeverría, comentó que “por ser un delito que trasciende fronteras, es claro que solo a través de una debida coordinación interinstitucional e internacional, haciendo uso del derecho internacional de los DDHH, es que podremos combatir de frente estas problemáticas. Por eso justamente, resaltó la importancia de hacer este Congreso Internacional, que sin duda nos ayuda –en coordinación entre los países- a dar pasos cada vez más contundentes en esta lucha común por garantizar una vida digna a todas las personas”.
“Este Congreso es una valiosa oportunidad para aumentar y mejorar el conocimiento respecto a estos flagelos y las acciones concretas que se desarrollan al nivel nacional e internacional, mediante la exposición de experiencias y lecciones aprendidas. Cada país aborda estos delitos según su legislación, políticas, acciones operativas, por lo que el compartir las experiencias enriquece nuestro conocimiento en miras a mejorar no solo el abordaje a las víctimas y sus familias, sino a nivel policial investigativo y operacional”, expresa Gisela Yockchen, Directora General de Migración y Extranjería.
“Para el Instituto Costarricense de Turismo es vital trabajar para promover un destino turístico responsable con los sectores más vulnerables de nuestra sociedad como lo son los niños, niñas y adolescentes. Combatir este flagelo no solamente nos permite vivir en una sociedad más justa, sino también nos permite impulsar un posicionamiento positivo del país como destino turístico”, aseguró Alberto López, Gerente General del ICT.
Las actividades que se desarrollan durante el evento tienen como objeto de estudio y de intercambio de conocimientos las graves consecuencias que sufren las víctimas de trata de personas y de explotación sexual comercial asociadas a viajes y turismo, por lo que las y los principales beneficiarios de este congreso serán las víctimas reales o potenciales y las sociedades en general.
Asimismo, los beneficiarios directos también son todas aquellas personas que se desarrollen en lugares o ambientes donde el combate de estos flagelos sea parte importante de su desempeño personal y colectivo, como el capital humano de las empresas turísticas con responsabilidad social, proveedores turísticos, representantes de entidades gubernamentales afines a la temática de Costa Rica, Nicaragua y Panamá, y por supuesto las víctimas de trata de personas y de explotación sexual comercial de personas menores de edad, asociada a viajes y turismo.
Actualmente, en el país se han reconocido 170 víctimas de trata, de las cuales 21 fueron acreditadas durante el 2017, relacionadas a trata con fines de explotación sexual, explotación laboral y adopción irregular.