San José, 06 nov (elmundo.cr) – La Defensora de los Habitantes, Monserrat Solano Carboni, señaló algunas deficiencias en el proyecto de Ley que permitiría la eutanasia pasiva en Costa Rica, por lo que solicitó realizar modificaciones al texto antes de enviarlo al resto de diputados.
Según la Defensora, Costa Rica debe avanzar hacia la regulación de la muerte digna de pacientes en estado terminal.
“Es necesario un mayor debate interdisciplinario e incorporar procedimientos que aseguren el respeto a las decisiones de los pacientes o sus familias”, dijo en un comunicado la institución.
Carboni compareció esta semana ante los diputados de una comisión que analiza el expediente 19.440 denominado “Ley sobre Muerte Digna de pacientes en estado terminal”.
La Defensora aclaró que, desde una perspectiva de derechos humanos no se exige ni se prohíbe al país el legislar permitiendo o prohibiendo la suspensión de tratamiento en un paciente, sin embargo, considera que por tratarse de un estudio que permea el debate jurídico y bioético, la atención de la salud y el principio de autonomía de la voluntad de cada persona, la propuesta debe incorporar aspectos técnicos y legales necesarios para su implementación responsable.
Entre las deficiencias que para la Defensoría deben subsanarse se encuentra que inicialmente, el proyecto plantea una disminución de las penas para aquellas personas que ayuden a morir a alguien en estado terminal o con incesante dolor, sin embargo, tal medida no está sustentada en razones jurídicas, clínicas, humanistas o sociológicas que lo justifiquen.
En segundo lugar, la Defensoría afirma que en la exposición de motivos del proyecto y el texto, se utilizan términos como eutanasia, suspensión de tratamiento y homicidio por piedad de manera confusa, cuando son conceptos técnicamente diferentes.
Asimismo, para la Defensoría debe realizarse una regulación puntual del “Principio de Autonomía de la Voluntad”, el cual otorga a la persona que ejerce el derecho, la capacidad de dominio sobre sus decisiones y acciones.
Además, se requiere de mayor detalle en la regulación del “testamento vital”, e idealmente la creación de un registro de estas manifestaciones de voluntad accesible en los servicios de emergencia del país.
Finalmente, el proyecto también requiere un mayor reconocimiento de los cuidados paliativos como alternativa terapéutica que contempla la suspensión de tratamientos.
Durante la comparecencia ante la Comisión legislativa, la Defensora manifestó la necesidad de incorporar el concepto de encarnizamiento o ensañamiento terapéutico, como figura que favorece el abuso de recursos terapéuticos que no mejoran la calidad de vida, sino que impiden un proceso natural de muerte.
Carboni también señaló que sería ideal incorporar la creación de un consejo interdisciplinario que valore las decisiones médicas relacionadas con la muerte digna.