San José, 16 dic (elmundo.cr) – Un reciente estudio publicado en la revista científica Fisheries Management and Ecology revela cambios significativos en las especies de picudos en el Pacífico costarricense entre 2011 y 2023, con implicaciones directas para la pesca turística y la gestión pesquera.
Los resultados del estudio muestran que la captura por viaje de pesca o por hora de pesca de pez vela ha disminuido, mientras que la de las demás especies se mantiene estable o incluso ha aumentado.
El estudio, realizado por especialistas de la Federación Costarricense de Pesca, evaluó las tendencias temporales de las capturas de pez vela, marlines, atún aleta amarilla y dorado (mahi mahi) y su relación con factores ambientales y antropogénicos.
Los hallazgos indican una disminución de entre el 45% y el 65% en las capturas de pez vela, asociada principalmente con la pesca comercial y, en menor medida, con la variabilidad en la temperatura superficial del mar. Los pescadores turísticos ahora requieren más tiempo y viajes para capturar y liberar un ejemplar, lo que subraya la urgencia de mejorar la gestión de captura incidental y proteger esta especie vital para la actividad turística.
En contraste, las capturas de marlines se han mantenido estables o han mostrado ligeros incrementos, especialmente en el Pacífico Sur. El dorado (mahi mahi) y el atún aleta amarilla han experimentado aumentos significativos, con el dorado mostrando un incremento de entre el 200% y el 400%, y el atún aleta amarilla entre el 100% y el 540%. Estos aumentos se atribuyen a medidas de manejo y factores ambientales, incluyendo la implementación de los polígonos de atún.
“El estudio aporta evidencia relevante sobre cómo la dinámica del uso del recurso y las condiciones ambientales interactúan en la disponibilidad del pez vela, así como sobre posibles implicaciones futuras para otras especies de interés turístico”, comentó Marina Marrari, directora de la Federación Costarricense de Pesca.
Marrari enfatizó la importancia de incorporar estos hallazgos en los procesos de planificación y manejo pesquero para fortalecer la sostenibilidad de la actividad y la protección de las economías turísticas costeras.
Johel Chaves Campos, uno de los investigadores, señaló que la sostenibilidad pesquera depende de contar con datos sólidos sobre la abundancia de las especies. Explicó que, mientras países como Perú ajustan anualmente sus licencias de pesca según la cantidad o volumen de capturas de años anteriores, en Costa Rica aún no se aplica este enfoque basado en información científica.
El estudio destaca la necesidad de avanzar hacia esquemas de manejo diferenciados entre flotas, fortalecer las acciones para la reducción de la captura incidental y el combate de la pesca ilegal. Se recalca el papel del atún como un recurso estratégico para el país, dada su relevancia para la seguridad alimentaria, la generación de empleo y el desarrollo de encadenamientos productivos de la economía azul.
El artículo científico completo está disponible en la revista Fisheries Management and Ecology.