San José, 19 ago (elmundo.cr)- El dirigente liberacionista David Garita Rodríguez anunció hoy su salida irrevocable del Partido Liberación Nacional (PLN), tras cuatro décadas de militancia activa.
“Después de 40 años de entrega, sacrificios y luchas, es con profunda tristeza que reconozco que el partido al que le di mi alma está agonizando”, expresó Garita, quien durante su trayectoria ocupó la Secretaría de Asuntos Electorales durante ocho años y participó en diez campañas políticas.
Garita acusó a la cúpula liberacionista de haber vaciado al partido de su esencia. “Ha sido invadido por una dirigencia insensible, desalmada, que cambió la mística por el cálculo. El PLN se convirtió en un botín político que olvidó servir al pueblo para servirse a sí mismo”, afirmó.
El dirigente señaló que su decisión responde a un compromiso ético y moral: “Tomo esta determinación con una claridad moral inquebrantable, que ya no puedo ignorar. El silencio ante la decadencia es complicidad”.
“Liberación Nacional se ha olvidado de su razón de ser, el bienestar de la mayoría. En mi amado San José, por ejemplo, el partido se ha convertido en un campo de batalla donde los intereses de unos pocos se anteponen a las necesidades de la ciudadanía. No se puede hablar de renovación cuando quienes han traicionado los principios socialdemócratas siguen en el poder, respondiendo a los intereses de quienes han desvirtuado nuestras causas.
En su carta de renuncia, presentada el 19 de agosto 2025 ante el PLN, Garita afirmó que cierra un capítulo de su vida con gratitud, pero con la firmeza de no permitir que su silencio sea cómplice de la perversidad que, según él, secuestró al partido.
“Quedan dentro del PLN muchas personas de bien, pero ya no tienen espacio ni voz en una estructura que ha transformado la política en una fábrica de puestos, sin alma, sin visión”, afirmó.
Acerca de David Garita
Desde 1985, cuando tenía apenas 11 años, David Garita recorrió el país con la bandera verdiblanca, con la esperanza de construir algo más grande que él. Participó en diez campañas presidenciales y municipales, tocó puertas, convenció a los votantes y defendió la idea de forjar un mejor futuro para Costa Rica.
Formó parte de las organizaciones distritales, cantonales, provinciales y nacionales. Durante ocho años ocupó el cargo de Secretario de Asuntos Electorales del Partido, convencido de que podía aportar a la renovación de la democracia interna.