San José, 6 jul (elmundo.cr) – El cuestionado líder del Partido Acción Ciudadana, Ottón Solís, fue nombrado por el Consejo de Gobierno como representante ante la OCDE.
Ante esto, Solís Fallas renuncia a su cargo en el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) a partir del 19 de julio.
La Comisión Especial Investigadora de la Estafa del Partido Acción Ciudadana, recomendó, en abril de este año, al Consejo de Gobierno la destitución de Ottón Solís Fallas, fundador y líder histórico del PAC, como director representante de Costa Rica ante el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE).
Según el informe de mayoría aprobado el 5 de abril, «Margarita Bolaños Arquín y Ottón Solís Fallas conocieron, aceptaron, promovieron y facilitaron que el mecanismo de engrosamiento de gastos de liquidación de la campaña presidencial del 2010 permitiera estafar al Erario Público al momento de presentar de gastos ante el Tribunal Supremo de Elecciones».
Además sostienen que «Ottón Solís Fallas recomendó al jefe del Departamento de Financiamiento de Partidos Políticos del Tribunal Supremo de Elecciones a ocupar un cargo como Director General de Tributación, cargo para el que la persona recomendada reconoce no ser idónea y además, dicha recomendación se da en medio de un proceso de investigación a las finanzas de su última campaña presidencial».
«Solís Fallas pretendió, mediante llamada telefónica incidir en el presidente de la Comisión Especial Investigadora para obtener una ventaja en cuanto a la fecha de su comparecencia», agrega el informe.
Como otro hecho probado, la comisión establece que «los familiares del señor Ottón Solís Fallas se vieron beneficiados de los certificados de cesión que emitía el PAC en las campañas presidenciales donde él fue candidato, incluyendo el descuento más intereses».
La comisión también recomiendan al presidente de la República la destitución de «Margarita Bolaños Arquín como Garante Ética, por no gozar de las condiciones morales ni éticas para ostentar tan honroso cargo, aun cuando sea ad honórem».