Alajuela, 05 dic (elmundo.cr) – Once comunidades de las zonas Norte, Occidente y Pacífico Central ahora cuentan con acceso a agua más seguro y de mejor calidad, gracias al Fondo Agua Comunidad de la Fundación CRUSA.
La iniciativa, que se ejecutó en alianza con la Unión de Acueductos de la Zona Norte Norte (UANN) y el Centro de Asistencia Integral para la Sostenibilidad del Agua (CAISA), beneficia a 4.700 familias en los cantones de Upala, Los Chiles, Grecia, Puriscal, San Mateo y Orotina.
Byron Salas, director ejecutivo de CRUSA, destacó la importancia del proyecto: “El acceso a agua potable es esencial para el bienestar y la calidad de vida, pero también para que las comunidades puedan desarrollarse. Sin agua no es posible producir, atraer inversión, fortalecer el turismo ni garantizar condiciones básicas de salud; por eso, sin agua no hay oportunidades reales de progreso.”
La inversión total para estos proyectos ascendió a $174.680,59, con $100.000 aportados por CRUSA y el resto por las ASADAS participantes. Ezequiel Ruiz Sequeira, presidente de la UANN, resaltó el impacto del apoyo de CRUSA:
“Para la Unión de Acueductos Norte Norte es muy importante el apoyo de la Fundación CRUSA, para las ASADAS no es fácil atender las necesidades de agua potable sin recursos económicos, cuando se ve la necesidad de las familias es muy fuerte no poder dar la respuesta inmediata, sin embargo, gracias a CRUSA, logramos ayudar a muchas familias del territorio norte norte”.
Los fondos permitieron mejorar captaciones, ampliar capacidad de almacenamiento, sustituir tuberías, fortalecer sistemas comunitarios de gestión y ampliar servicios domiciliarios. Los resultados incluyen la reconstrucción y mejora de 7 captaciones de agua, la instalación de 3.750 metros de tuberías, el aumento de la capacidad de almacenamiento en 72.000 litros y la instalación de 11 nuevos servicios domiciliarios.
Las obras se realizaron en coordinación con las ASADAS, gobiernos locales y actores comunitarios, fortaleciendo la gestión hídrica en territorios rurales expuestos a eventos climáticos extremos. Estas mejoras buscan aumentar la resiliencia hídrica comunitaria, proporcionando infraestructura más resiliente, mayor continuidad del servicio y medición más precisa del recurso hídrico.