
San José, 28 nov (elmundo.cr) – A partir de este miércoles 29 de noviembre y hasta el 1 de diciembre, Costa Rica será sede de la XIV Reunión de la Comisión de Desarrollo Ganadero (Codegalac) para América Latina y el Caribe, que analizará el sector pecuario en Mesoamérica y su contribución a la seguridad alimentaria y nutricional y al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
Dicha Comisión es una instancia integrada por representantes de gobiernos, principalmente de los Ministerios de Agricultura y de Medio Ambiente y del sector privado regional, para facilitar el intercambio de experiencias políticas y programas de desarrollo ganadero y la formulación de estrategias de cooperación para su fortalecimiento. Además, participan observadores internacionales, organizaciones ganaderas y la sociedad civil.
En el marco de esta Reunión, Costa Rica promoverá en Mesoamérica la ruta de desarrollo hacia una ganadería sostenible, eco-competitiva, que reduce las emisiones de gases de efecto invernadero y mejora la adaptación al cambio climático, de acuerdo con la Estrategia Nacional que ya se desarrolla en nuestro país.
Según la FAO una ganadería sostenible, puede contribuir al logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, proporcionando múltiples beneficios para la nutrición y la seguridad alimentaria mundial, así como medios de subsistencia. En Mesoamérica, el sector contribuye con cerca del 20% del producto interno bruto agropecuario y en la generación de empleo rural absorbiendo cerca del 20% del total de la fuerza de trabajo agropecuaria disponible en la subregión.
El 86% de las explotaciones ganaderas en Mesoamérica son en su mayoría fincas de pequeña escala, convirtiendo a este sector en un motor de desarrollo estratégico para reducir los niveles de inseguridad alimentaria y de pobreza rural. Donde el 6% de la población no tiene acceso a suficiente energía alimentaria y 6% de la población vive con menos de USD 1,90 al día.
De tal manera que el encuentro también facilitará el espacio de diálogo para que los países de la región definan una visión conjunta para el planteamiento de políticas públicas, que permitan el desarrollo sostenible de la ganadería frente a los desafíos actuales.