San José, 4 may (elmundo.cr) – El Gobierno de Costa Rica mandó a llamar a la representante del país en Venezuela, Ana Patricia Villalobos Arrieta, por la grave situación que se está presentando en Venezuela.
Así lo anunció este jueves el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto mediante un comunicado de prensa.
Villalobos es la Ministra Consejera y Encargada de Negocios a.i. de Costa Rica en Venezuela, así como la única representante del Gobierno en esa nación sudamericana, por lo que tiene funciones similares a la de un embajador.
La llamada a consultas de un embajador es un mecanismo diplomático usado por los Estados, para manifestar su rechazo o desacuerdo con una decisión o actuación concreta de otro Estado con el que mantiene relaciones diplomáticas.
En este caso, Costa Rica expresó “su más profunda preocupación” por la convocatoria que hizo el régimen de Nicolás Maduro a una Asamblea Nacional Constituyente, cuyos asambleístas, en lugar de ser electos por medio del sufragio directo, secreto y universal, serán seleccionados por sectores sociales y comunidades.
“Lejos de atender a los legítimos llamados de millones de venezolanos y de la comunidad internacional, por asegurar la plena restauración del orden democrático en Venezuela, el anuncio del 1 de mayo de 2017 cercena la ya frágil institucionalidad democrática y del Estado de Derecho en ese país, y aumenta aún más los niveles de tensión social que ha provocado la suma de decenas de personas heridas, torturadas, detenidas o bien, que han perdido su vida”, dijo la Cancillería de Costa Rica.
El país pidió una vez más a Venezuela cumplir con todas sus obligaciones internacionales en materia de derechos humanos, a excluir la participación de militares y fuerzas armadas de los operativos sobre el manejo de manifestaciones públicas y el uso de armas de fuego.
“Las armas son disparadores de violencia y Costa Rica deplora la militarización del conflicto así como el anuncio de armar a 500.000 milicias civiles”, agrega el pronunciamiento.
Asimismo, Costa Rica pidió que la Corte de Venezuela levante el desacato a la Asamblea Nacional, garantizando así la debida separación e independencia de los poderes, la vigencia del Estado de Derecho y el disfrute de todos derechos y libertades fundamentales de los venezolanos.
“Costa Rica continuará abogando por la concreción de un “acuerdo nacional” tácito con una hoja de ruta verificable. Esa hoja de ruta debe empezar por atender las profundas crisis que enfrenta Venezuela, como el establecimiento de un canal humanitario, y definir fechas para el cumplimiento del cronograma electoral con observación internacional reconocida, la liberación de los presos políticos y el levantamiento de la inhabilitación para ejercer cargos públicos de los opositores al gobierno”, finaliza el pronunciamiento.
