San José, 6 abr (elmundo.cr) – El Partido Liberación Nacional (PLN) vive este domingo una jornada electoral interna con un ritmo inusualmente lento. Pese a los esfuerzos por generar entusiasmo en la convención abierta para elegir a su candidato presidencial de cara a las elecciones del 2026, los centros de votación lucen vacíos en gran parte del país.
Los recorridos realizados por El Mundo CR en distintos puntos del territorio nacional revelan una escena que contrasta radicalmente con la vivida en procesos anteriores. A diferencia del 2021, cuando más de 430.000 personas acudieron a las urnas y se registraron filas largas, esta vez el movimiento es escaso. La afluencia de votantes se da a cuentagotas y el protagonismo parece concentrarse en los guías de campaña, especialmente del equipo del economista Álvaro Ramos.

Ramos acumula respaldos, pero las urnas no lo reflejan (aún)
Pese a la baja participación, Ramos ha recibido apoyos públicos de peso. Uno de ellos es el del expresidente Óscar Arias Sánchez, quien ejerció su voto pasado el mediodía en la escuela Carlos Sanabria Mora en San José. Arias afirmó que ve en Ramos las cualidades necesarias para gobernar: juventud, inteligencia y formación académica.
“Va a ganar, y lo hará con contundencia”, expresó el Nobel de la Paz, al asegurar que Ramos representa una nueva generación que entiende los retos del presente y el futuro del país.
Otro respaldo significativo fue el del exalcalde josefino Johnny Araya, quien también acudió a votar en el mismo centro educativo. Araya considera que el economista es la figura idónea para renovar la estructura del PLN y atraer a votantes ajenos al partido.
“A Costa Rica le urgen políticos que escuchen. Álvaro Ramos tiene esa cualidad. Además, no es parte de los círculos tradicionales”, señaló Araya, quien descartó buscar una diputación en caso de que Ramos gane la candidatura.

Un ambiente frío y pocas filas
El ambiente en los centros de votación sugiere apatía o desinterés. Las condiciones logísticas están dadas, pero el entusiasmo ciudadano no aparece. A diferencia de otros procesos donde las denuncias por largas filas generaban tensión entre precandidatos, hoy el desafío parece ser, más bien, que las sillas no se queden vacías.
Algunos dirigentes consultados expresaron su esperanza de que las personas lleguen en mayor número conforme avance la jornada, aunque aceptan que el PLN enfrenta el reto de reinventarse y reconectar con el electorado, especialmente con los jóvenes.

Una renovación que aún no despega
Si bien la convención ha sido planteada como una oportunidad para que Liberación Nacional se sacuda el desgaste de los últimos años, la tibia respuesta en las urnas lanza señales de alerta.
Las encuestas ya anticipaban una participación baja, con un alto porcentaje de indecisos y un escaso entusiasmo. La pregunta ahora es si el partido podrá capitalizar esta jornada como un verdadero punto de partida hacia el 2026, o si será otro capítulo más en su lucha por recuperar protagonismo.
