
San José, 27 ago (elmundo.cr) – Un contrato por servicios especiales suscrito por Marisa Batalla, aspirante a presidir la Juventud del Partido Acción Ciudadana (PAC), contradijo las declaraciones que ha dado, sobre el nunca haber militado en el Partido Unidad Social Cristiana (PUSC).
Batalla, hija de la vicepresidenta de la República, Ana Helena Chacón encabeza la papeleta de Juventudes Unidas, una alianza de la Juventud Progresista del PAC y el Movimiento Esperanza, de cara a las elecciones que se realizarán en el Gimnasio del Liceo de Costa Rica este domingo.
En julio anterior, Batalla manifestó en una entrevista con el diario La Nación que no fue parte del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), al cual pertenecían su madre y su abuelo, Luis Chacón.
De acuerdo con el contrato suministrado por el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) y que tiene el sello de revisado por parte de la Contraloría General de la República, y del que cual EL MUNDO tiene copia, Batalla fue contratada en el 2005-2006 para desempeñar funciones de activista en un club de La Unidad en Goicoechea.
Por esas funciones se le pagarían 200.000 colones mensuales, en tractos quincenales, empezando en octubre del 2005 y concluyendo en enero de 2006.
Mediante una imagen colgada en el perfil de Juventud Progresista, Batalla reafirmó que nunca militó en el Partido Unidad Social Cristiana, y que si aparece su nombre en algún documento, fue el contexto de la campaña política que llevó a su madre a ocupar una curul en la Asamblea Legislativa.
Este domingo dos tendencias diferentes intentarán tomar el control de la Juventud del Partido Acción Ciudadana.
“Juventudes Unidas” es afín a las nuevas figuras del PAC, tales como el actual mandatario Luis Guillermo Solís y el exprecandidato Juan Carlos Mendoza (hoy embajador de Costa Rica ante la ONU).
En el otro lado, se encuentra el grupo “Gente Joven PAC”, tendencia que se oficializó como grupo este año y que es más afín a los principios fundacionales del partido, promulgados por el actual diputado Ottón Solís.
Mientras “Juventudes Unidas” comparte más las ideas de reformar los estatutos del PAC, alivianar el Código de Ética del partido y eliminar las asambleas distritales, la “Gente Joven PAC” sostiene su interés por “mantener la esencia del partido”.
“Juventudes Unidas” lo integra el Movimiento Esperanza y la Juventud Progresista. A esta última pertenecen los jóvenes que fueron despedidos del Gobierno, por intentar usar recursos públicos para beneficiar al PAC.
Marissa Batalla será quien compita con Ariel Romero, asesor de la diputada Epsy Campbell, para la presidencia de la juventud del partido de gobierno este domingo.