San José, 18 ago (elmundo.cr) – La cantidad de azufre permitida en las gasolinas que se comercializan en Costa Rica será disminuida a partir del 1 de septiembre, según dijo el Ministerio de Ambiente y Energía (Minae) junto con la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope).
Esta y otras medidas anunciadas hoy en conferencia de prensa tienen como fin mejorar la calidad del aire mediante el uso de combustibles más limpios.
El cambio se hizo para cumplir de manera voluntaria una nueva norma emitida por el Instituto de Normas Técnicas de Costa Rica (Inteco) y se efectuará luego de que Recope hiciera un proceso de rotación de inventarios durante los últimos dos meses.
Con la reforma, la cantidad de azufre permitida en los combustibles pasará de 1000 partes por millón a solo 50 partes por millón.
Asimismo se ponen límites a la emisión de el benceno, aromáticos y olefinas y se aumenta el número de cetano en el diésel para reducir emisiones de gases como el Hidrocarburo (HC) y Monóxido de Carbono (CO), porque al aumentar el número de cetano, el inicio de combustión es más rápido permitiendo al combustible quemarse de forma más completa, lo que produce una menor emisión de gases contaminantes.
Finalmente, las autoridades establecieron en 8% de masa el índice de tolerancia para poliaromáticos, el máximo a nivel mundial, aplicado en la última norma desarrollada.
Según anunciaron las autoridades, con la implementación de esta norma el Estado costarricense crea las condiciones para adelantarse a la fecha establecida en el Reglamento de Control y Revisión Técnica de Emisiones Vehiculares, que exige la importación de vehículos con tecnología más rigurosa para el control de emisiones, a partir de enero del 2018.
“Con la actualización de la calidad de los combustibles se cumple una meta más del VII Plan Nacional de Energía, que pretende mejorar la calidad del aire, mediante el uso de combustibles más limpios que facilitan la incorporación de tecnologías automotrices más eficientes y menos contaminantes. Este es un paso más en el camino hacia la renovación del parque automotor y un modelo de desarrollo bajo en emisiones”, indicó la viceministra de Energía, Irene Cañas.
Por su parte, la presidenta de Recope, Sara Salazar destacó la importancia de los cambios y aseguró que la empresa estatal cumple el compromiso de ofrecer a los costarricenses combustibles de la mejor calidad, que contribuyen con el objetivo país de reducir emisiones y la contaminación del aire.
“La calidad de los combustibles es una condición indispensable para la incorporación de mejores sistemas de control de emisiones; que deben ser complementarios con el mantenimiento vehicular, prácticas de conducción eficiente y una reducción en el tiempo de desplazamiento de los vehículos”, agregó.
Costa Rica ha sido líder en modificaciones a la calidad de los combustibles. El país fue uno de los primeros en prohibir el plomo en las gasolinas y ahora lidera la reducción paulatina del azufre en el diésel.
Cerca de 629 muertes nacionales al año están asociadas a enfermedades respiratorias ocasionadas por la mala calidad del aire. El costo por dichas muertes y la atención en salud es superior al 1% del Producto Interno Bruto (PIB).