San José, 15 oct (elmundo.cr) – Disconformes con el proceso previo de preconsultas y consultas del proyecto REDD+, las comunidades indígenas de Bribri de Cabagra y Terraba, se encuentran protestando frente a Casa Presidencial, a la espera de ser recibidos por algún representante del Gobierno de la República.
Según se indicó a EL MUNDO, el mandatario de la República, Luis Guillermo Solís, no podría recibir al grupo de indígenas, ya que está atendiendo audiencias en su despacho, por lo que la encargada sería la viceministra de la Presidencia en Asuntos Políticos y Diálogo Ciudadano, Ana Gabriela Zúñiga Aponte.
Por el momento hay alrededor de 18 indígenas que aguardan por una respuesta; sin embargo, Delfín Figueroa Mayorga, quien representa a las comunidades, indicó que en la protesta habrá unas 200 a 250 personas.
“REDD+ tiene el interés de ingresar al territorio para llevar a cabo algunos planes de reducción de emisiones de gases. En cierta medida lo vemos bien, pero los planes no se adaptan a nuestras costumbres y formas de vida”, comentó Figueroa.
Según dijo, la idea es buscar un consenso entre ellos y el Gobierno, además quieren que los planes sean consultados dentro de los territorios.
El ciudadano contó que en una Asamblea nombraron a 12 representantes de las regiones y enviaron un documento al Gobierno, para solicitar que se les incluya en el proceso de consultas. Sin embargo, al parecer aún no reciben una respuesta.
“Sentimos que Solís nos está ocultando algo, porque no hay respuesta clara sobre llevar las consultas dentro de las comunidades. Él nos dijo que no nos podía atender hoy y que dejaría a la Viceministra a cargo, porque tenía que ver el proceso de Salitre de Buenos Aires, pero ahora nos damos cuenta de que se encuentra en su despacho”, manifestó Figueroa.
En caso de no obtener una respuesta por parte del Ejecutivo, las comunidades acudirán a otras instancias, que serán valoradas en su momento.
El representante del grupo de indígenas explicó que el temor de ellos es ver aceptada la consulta por parte de las Asociaciones Indígenas de Desarrollo (Adis), sin previa consulta.
En estos momentos hay unos ocho oficiales de la Fuerza Pública, que resguardan la seguridad en los alrededores de Casa Presidencial.