En la mayoría de los garajes además se guardan bicicletas, coches de niño y otras cosas. En ocasiones incluso sirve de taller, por lo que es necesario espacio adicional para las herramientas y suficientes enchufes. “El reto por norma suele ser construir un garaje que sea práctico en un espacio relativamente pequeño”, resume Moser.
– PUERTA. Debe abrirse y cerrarse fácilmente, ser segura y no debe requerir demasiado espacio. “La tendencia es que haya puertas por secciones que se abren y cierren verticalmente”, explica Olaf Heptner, experto en electrónica de puertas. No se abren hacia afuera, a diferencia de las puertas clásicas más extendidas, lo que resulta una ventaja, sobre todo cuando el garaje está frente a una calle.
– MANDO A DISTANCIA. Los conductores no quieren tener que salir del coche para abrir la puerta o entrar y salir del garaje, por lo que los mandos a distancia son de gran ayuda y el primer paso para la automatización de toda la casa. “Lo importante es la buena calidad y el equipamiento del sistema de la puerta, por lo tanto hay que prestar atención a la compatibilidad de motor, puerta, sistema de apertura y cerrado y transmisión”, añade. En las nuevas construcciones hoy en día esta tecnología es habitual, pero se puede equipar con ella a los garajes viejos.
El futuro es la casa inteligente, con la que por supuesto estará también conectado el garaje. Ya hoy en día se pueden conectar los motores de la puerta del garaje y de la parcela con un router WLAN, de tal manera que se activen a través del teléfono. De este modo hasta se puede controlar desde lejos si la puerta se ha cerrado o no. “Sin embargo, por el momento son pocos los clientes que usan esta tecnología”, dice Heptner.
– LUZ. Se trata de que la iluminación sea armónica y coherente. También es necesario que sea automática, que se active en cuanto el coche entra. “También el acceso al garaje debe estar bien iluminado”, señala Monika Schäfer-Feil, que trabaja para una sociedad que promueve la buena iluminación. Eso es válido sobre todo si el camino hasta el garaje es algo más largo y es usado también para acceder a la casa a pie. Así, el conductor detecta pronto posibles obstáculos, como por ejemplo desigualdades en la calzada o un juguete que quedó sin recoger junto a la puerta. Son especialmente apropiados para este objetivo los bolardos o los postes de luz que iluminan de arriba a abajo. Se combinan muy bien con la iluminación en el suelo, con la que el conductor se orienta al entrar en el garaje.
Ya dentro, las luces deberían estar a suficiente altura en las paredes laterales o en el techo, a la izquierda y derecha del aparcamiento. “Una sola luz en mitad del techo sería menos efectiva”, dice Schäfer-Feil. “Iluminaría únicamente el techo del coche y dejaría el resto en sombra”, agrega. Si además se comparte espacio con las bicicletas e incluso se trabaja mucho en el interior, se recomienda agregar más luces en los laterales.
