Berlín (dpa) – ¿Alguna vez has volado una cometa? Los papagayos, como se llaman en algunos países, son un juego muy antiguo.
Las cometas son probablemente un invento chino de hace unos 2.500 años. Muchas veces adoptaban la forma de un dragón en vuelo, con su larga cola flameante. Se fabricaban de seda y cañas de bambú.
En los países occidentales se comenzó a utilizarlas hace unos 300 años para investigaciones meteorológicas. Esto se debe a que llegaban a alturas que ningún hombre podía alcanzar, en épocas en que no existían aún los aviones. A la vez sirvieron de modelo para investigar la posibilidad de construir los primeros aviones.
Las cometas también se usaron con fines militares, por ejemplo para medir la distancia exacta hasta las líneas enemigas: se dejaba caer la cometa sobre la posición enemiga y se medía el largo de la cuerda utilizada hasta allí.
Para rescates marinos se lanzaban las cometas desde la costa o desde un barco hacia un náufrago, que se aferraba a la cuerda para ser tirado. Aquí comenzó a ser importante la precisión con la que se le podía dar una dirección determinada al vuelo de la cometa. Por eso se desarrollaron las cometas de dos hilos, que permiten dirigir su trayectoria con mayor facilidad.
Actualmente hay competencias deportivas de cometas en todo el mundo. Los grandes campeones saben dibujar verdaderas coreografías de cometas en el cielo.