San José, 06 nov (elmundo.cr) – El Colegio de Médicos y Cirujanos de Costa Rica considera positiva la iniciativa anunciada por las autoridades de salud para eliminar las barreras que enfrentan los médicos subespecialistas y facilitar su incorporación al sistema de salud, como parte de los esfuerzos para contribuir a la reducción de las listas de espera de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).
El CMC respalda la eliminación de la obligación de realizar un nuevo Servicio Social Obligatorio (SSO) a aquellos médicos que, después de haber cumplido este requisito durante su formación como especialistas, concluyen satisfactoriamente estudios de una subespecialidad médica. No obstante, considera importante conocer el expediente y el texto completo de la iniciativa anunciada, con el propósito de analizar sus alcances y valorar las disposiciones que se plantean.
Este respaldo tiene como antecedente una gestión formal realizada por el propio Colegio ante el Ministerio de Salud. Específicamente el 13 de agosto de 2026, mediante el oficio SJG-1303-08-2026, la Junta de Gobierno remitió al viceministro de Salud, Dr. Juan Carlos Esquivel Sánchez, el documento denominado Atención a CARTA-MS-DVM-0159-2026 y propuesta de reforma a la Ley de Servicio Social Obligatorio para Profesionales en Ciencias de la Salud.
En esa comunicación, el Colegio sometió a conocimiento, análisis y valoración del Ministerio una propuesta concreta de reforma al artículo 2 de la Ley n.° 7559, con el objetivo de establecer que los médicos que ya cumplieron el SSO correspondiente a su especialidad de base no deban realizar un nuevo período por cursar posteriormente una subespecialidad.
Una subespecialidad médica es una formación académica y profesional de posgrado que permite a un especialista profundizar sus conocimientos y desarrollar competencias avanzadas en un campo más específico de la medicina. Esta preparación le brinda herramientas para atender condiciones clínicas de mayor complejidad, así como para realizar abordajes diagnósticos y terapéuticos que requieren conocimientos y capacidades diferenciadas.
“Exigir un nuevo servicio social obligatorio a estos profesionales puede convertirse en un factor que desincentive la formación en áreas de mayor especialización. Además, puede provocar que médicos que han concluido satisfactoriamente sus estudios de subespecialidad opten por no gestionar su inscripción ante el Colegio, debido a la obligación de cumplir un nuevo período de servicio social”, explicó el Dr. Elliott Garita Jiménez, presidente del Colegio de Médicos y Cirujanos.
Esta situación limita el reconocimiento formal de las competencias que han adquirido estos profesionales y desaprovecha una formación que puede contribuir a fortalecer la capacidad de respuesta del sistema nacional de salud, particularmente en áreas que requieren atención altamente especializada.
Los registros institucionales reflejan la dimensión de este requisito. Entre 2015 y julio de 2026, el Colegio otorgó autorización temporal del ejercicio profesional a 1.801 médicos con estudios de especialidad y a 89 médicos con estudios de subespecialidad para realizar el servicio social obligatorio, para un total de 1.890 autorizaciones.
“Eliminar la exigencia de un segundo servicio social obligatorio para quienes obtienen una subespecialidad constituye una medida razonable para favorecer el aprovechamiento de las capacidades profesionales disponibles, incentivar la formación médica continua y facilitar que el país cuente con más profesionales debidamente reconocidos en campos de alta especialización”, manifestó el Dr. Garita Jiménez.
El Colegio de Médicos y Cirujanos reitera su disposición de colaborar con las autoridades de salud en el análisis y desarrollo de iniciativas que permitan fortalecer el recurso humano médico y contribuir a mejorar el acceso de la población a los servicios de salud.