Científicos costarricenses descubren tres bacterias que aún no eran diagnosticadas

San José, 4 mar (elmundo.cr) –Investigadores de la Facultad de Microbiología de la Universidad de Costa Rica (UCR) descubrieron en el país la existencia de tres nuevas especies de bacterias (nunca antes descritas) que son “hermanas mayores” del perjudicial patógeno Clostridium difficile, microorganismo que causa serios cuadros de diarrea y que puede llevar a la muerte si no es tratada a tiempo.

Así lo informó el Dr. César Rodríguez Sánchez, director del Centro de  Investigación en Estudios Tropicales (CIET-UCR), y cuyos hallazgos se encuentran publicados en la revista científica Scientific Reports, de la casa editorial Nature, y en la revista e Life: ambas consideradas de alto prestigio internacional.

Recordemos que la C. difficile es una de las causas más importantes de diarrea hospitalaria en el mundo, generada, principalmente, por el uso excesivo de antibióticos durante periodos prolongados. En el 2008, el Hospital San Juan de Dios sufrió un brote por este patógeno que alcanzó su pico máximo en abril del 2009. Incluso, se llegó a documentar un exceso de 216 casos sobre lo esperado, según constata una publicación científica en el Acta Médica Costarricense.

En ese momento, el sistema sanitario nacional no tenía la infraestructura ni la experiencia para poder hacer análisis altamente especializados de Clostridium difficile, por lo que la UCR se encargó de apoyar a la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) y de confirmar los diagnósticos, así como la identidad de las cepas circulantes. Lo anterior, como parte de un proyecto de acción social coordinado por elLaboratorio de Investigación en Bacteriología Anaerobia (LIBA-UCR).

Ahora, después de años de trabajar en conjunto, se cosechan nuevos hitos científicos. Los investigadores de la UCR no se quedaron solamente en emitir los diagnósticos de laboratorio a las y los pacientes, sino que también analizaron por qué algunas muestras enviadas por la CCSS, que generaban un cuadro clínico similar a C. difficile, estaban escapando de las pruebas diagnósticas.

Dichos estudios finalmente se concretan al revelar el motivo y decirle al mundo, por primera vez, que se debe a la existencia de tres nuevas especies de bacterias que son familia cercana de Clostridium difficile y las cuales, incluso, hasta ya fueron profundizadas por entidades internacionales, incluida la Universidad de Harvard.

“De nuestro vínculo con la Caja en algún momento comenzaron a salir cepas que no cumplían con las características originales y que nos llamaban la atención. Inicialmente, pensamos que escapaban de nuestros métodos. Sin embargo, después de repetirlos en varias ocasiones, nos dimos cuenta de que las cepas tenían que ser diferentes. Entonces, secuenciamos su genoma y nos percatamos que, efectivamente, eran tan diferentes que ni siquiera se podrían considerar Clostridium difficile, sino que eran familia y que eran remitidas porque causaban un cuadro clínico similar”, comentó el Dr. Rodríguez.

El descubrimiento proporciona un panorama pionero en Costa Rica. Las tres bacterias fueron encontradas en dos hospitales clase A del país y, al momento de la investigación, las y los científicos solo conocían reportes que indicaban la existencia de única especie cercana a Clostridium, hecho que cambió con el estudio costarricense.

“Cuando nosotros venimos y hacemos los análisis, resulta que en nuestras manos no tenemos solo una, sino otras tres más. Por lo tanto, venimos a contribuir a demostrar que la diversidad de esas especies cercanas a Clostridium era mayor de lo que se pensaba, porque existía el reporte de una cuando, realmente, existían otras tres más que hallamos aquí, en Costa Rica”, amplió el Dr. Rodríguez.

Para el Dr. Carlos Quesada, microbiólogo del LIBA-UCR y cómplice en el descubrimiento, que esto fuera posible gracias a un proyecto de acción social retrata no solo la vital importancia de este pilar, al brindar diagnósticos que jamás fueron cobrados a la CCSS por el bienestar del país, sino que también brinda insumos a la investigación científica.

“Este proyecto de acción social ha funcionado como una plataforma para proporcionar distintas cepas de Clostridium difficile a los proyectos de investigación que se han ejecutado, principalmente, en el CIET-UCR. Así, se dio un engranaje muy interesante en dos pilares de la UCR. En este tiempo se ha logrado recolectar esas tres cepas y muchísimas otras más que han permitido desarrollar proyectos de investigación relacionados con C. difficile, por ejemplo: epidemiología molecular, patogénesis, resistencia a los antibióticos”, manifestó el Dr. Quesada

En efecto. Desde la perspectiva del Dr. Esteban Chaves Olarte, otro de los científicos partícipes, justamente ese trabajo es el que hoy permite advertirle al país que los sistemas diagnósticos actuales, de alguna manera, pueden ser ciegos a ciertos eventos producidos por cepas de Clostridium difficile. “Esto, por un lado, obliga a mejorar los sistemas diagnósticos, lo que constituye un aporte fundamental en el campo de la microbiología diagnóstica y una incursión en el campo biotecnológico potencialmente patentable”, afirmó.

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