
San José, 9 mar (elmundo.cr) – La Cámara de Industrias de Costa Rica (CICR) señaló que ya es hora de que el gobierno anuncie una posición favorable respecto de iniciar las negociaciones para la adhesión del país a la Alianza del Pacífico.
Enrique Egloff, Presidente de la CICR, indicó que todo hacía pensar que el gobierno de Luis Guillermo Solís tendría una posición antes de que terminara el 2015.
“Estamos en el tercer mes de 2016 y el gobierno no ha manifestado su posición oficial, clara y contundente acerca de la incorporación de Costa Rica a la Alianza del Pacífico”, agregó.
Egloff mencionó que “estamos convencidos de la importancia de la búsqueda y aprovechamiento de las oportunidades comerciales para nuestro sector industrial en los mercados internacionales, pero el gobierno ha temido avanzar con firmeza”.
La CICR explicó que la adhesión a la Alianza podría ofrecer posibilidades de crecimiento de las relaciones comerciales con socios relativamente poco explorados por las empresas industriales de nuestro país. Por otro lado la industria puede mejorar su competitividad a través del abastecimiento de insumos y materias primas permitidos por la acumulación de origen entre los países miembros.
Según comentó Egloff “en 2015 las exportaciones de Costa Rica a los países de la Alianza del Pacífico sumaron US$377 millones y las importaciones US$1.786 millones. Estos montos representaron el 4% de las exportaciones totales y el 12% de las importaciones totales. De esas exportaciones, el 97% corresponde a bienes industriales, mientras que de las importaciones el 95%”.
“En 2015, el principal destino de las exportaciones industriales a los países de la Alianza del Pacífico fue México. El 66% se dirige a este país, el 20% a Colombia, el 9% a Chile y el 5% restante a Perú. El mismo comportamiento se registró con las importaciones, ya que el 95,2% del total son bienes industriales, donde el principal origen fue México (67%), Colombia (18%), Chile (13%) y Perú (3%)”, añadió.
“Solicitamos cuanto antes el inicio de un proceso de negociación a la Alianza del Pacífico, que respete las sensibilidades atendidas en los Tratados bilaterales que se tienen con cada uno de los miembros de dicha Alianza y que se caracterice por brindar al sector privado el espacio necesario en la negociación. Este proceso debe atender las sensibilidades y amenazas existentes para algunos subsectores productivos”, concluyó Egloff.