
San José, 9 oct (elmundo.cr) – La Cámara de Industrias de Costa Rica (CICR) manifestó su oposición a la solicitud exagerada de aumento de tarifas eléctricas de 24,2% que pidió el Instituto Costarricense de Electricidad a Aresep. De ser aprobada, los consumidores y las empresas pagarían 105 colones en promedio por cada kWh, 20 colones más de lo que se pagaba en enero de 2017.
Ricardo Solera, vicepresidente de la CICR fue enfático en señalar que el aumento debe ser rechazado. “Aresep no puede seguir aceptando aumentos solicitados por el ICE, sobre todo porque los consumidores y las empresas estamos pagando costos solapados de una mala inversión como el Proyecto Reventazón. No tiene sentido que el ICE ejecute tan mal sus proyectos porque las empresas y las personas tenemos que pagar la mala gestión después.”, mencionó Solera.
La CICR explicó que a esta situación se le suma la falta de eficiencia del ICE para ajustarse a su presupuesto y la suspensión de la tarifa especial para industrias electro-intensivas, es decir para aquellas empresas que consumen grandes volúmenes de energía, la cual fue suspendida desde enero 2017 y aún no se ha logrado su restablecimiento.
“El ICE no respeta el presupuesto aprobado en las tarifas que fija Aresep y termina gastando más de lo aprobado. Entonces, para el 2018 solicitan aumentos exagerados para cubrir sus excesos, esperando que el consumidor pague por esos excesos. ¿Quién se preocupa por la eficiencia del ICE? ¿Hay alguien supervisando o controlando esta situación?”, reclamó Solera.
La CICR ha manifestado repetidas veces que los aumentos continuos y exagerados de las tarifas eléctricas ponen en desventaja competitiva al país, pues en regiones como Europa y Norteamérica, el precio que paga la industria es casi la mitad de lo que se pagan en Costa Rica.
“Realmente los industriales estamos desesperados. Las empresas van a tener que despedir personal si se aprueba ese aumento y algunas podrían optar por irse del país. Ya dejamos de ser competitivos y parece que al ICE no le importa”, agregó Solera.
La CICR insistió en que el ICE tampoco presenta información transparente porque el pasado 6 de agosto, el ICE le dijo a los costarricenses en un Campo Pagado que el costo de su generación propia es de 23 colones, cuando a la Aresep le reporta un costo de 58 colones, y en este momento, los costarricenses no saben con cuál monto se han calculado las tarifas eléctricas. “Este tema no se ha resuelto y el ICE, aún así, se atreve a pedir un aumento”, enfatizó Solera.
La Cámara manifestó que tampoco entendienden por qué el ICE invierte en proyectos eléctricos si una de las razones con la que justifican el aumento de la electricidad es que en el 2017 disminuirá la demanda respecto del 2016 y por eso deben subir el precio del costo de la tarifa eléctrica en el 2018. Uno de los objetivos del Proyecto Reventazón era también vender electricidad a países vecinos y eso tampoco se cumplió, señalan.
“Hasta la Contraloría de la República le ha llamado la atención al ICE por venir aumentando la oferta sin una demanda real y sin una estrategia para vender electricidad a países vecinos. Realidad que, por el sistema de generación regulado decretado por ley, donde no hay competencia en generación, obliga a subir las tarifas para pagar plantas públicas o privadas, que no se están usando a su capacidad por falta de demanda y los afectados somos los costarricenses y las empresas”, finalizó Solera.