San José, 25 oct (elmundo.cr) – El Dr. Christian Rivera con la organización Costa Rica Azul busca brindarle oportunidades a los niños y jóvenes para que no caigan en las garras de la delincuencia mediante el deporte y la educación.
En La Entrevista con Marielos Gutiérrez, Rivera explicó que lleva unos 14 años realizando proyectos de esta índole, uno que ha experimentado un crecimiento significativo es el Deportivo en Barranca de Puntarenas.
A través de esta iniciativa se ha impactado en la vida de la comunidad y de más de 250 niños y jóvenes. “Ahí entra un rol fundamental, liderazgo comunal, porque uno puede observar diferentes proyectos o iniciativas que eventualmente pueden ser muy positivas, pero carecen de un elemento activo que genere ese fuelle, ese impulso, esa energía, y si lo tenemos sucede lo que tenemos en Barranca”.
Rivera comentó que “nosotros allí logramos de la mano de la comunidad y el apoyo del Colegio Lincoln en una actividad gigantesca, lindísima, pintar el mural más grande de Costa Rica y queremos agradecerle también a El Mundo CR, porque la cobertura que hicieron fue increíble”.
“Los proyectos donde hay una convergencia de deporte, cultura y propiedad del espacio público son mágicos. Estudios de la London School of Economics plantean un fenómeno sumamente interesante y es que cuando invertimos en cultura y en deporte de la mano de espacio público, nosotros tenemos una caída de la delincuencia del 20% y un crecimiento de la economía del 5%”, sostuvo.
Según el Rivera, “esto es fascinante, porque pareciera romántico e incluso, hablemos de cómo está el país en este momento, donde basta una bola de fútbol, dos equipos, la ilusión de un partido en un espacio público y ojalá con las mamás ahí, con los churchill y con los vigorones, digamos si tenemos una banda comunal, que las tenemos, podemos hablar de eso también, para lograr lo que nosotros llamamos un foco de transformación”.
“Ya está medido, ya está probado y es un modelo indescriptiblemente exitoso. Gracias a Pequeño Mundo también, verdad, porque nos han ayudado un montón con lo que tiene que ver con las bolas. Nosotros sabemos el valor de 5 mil colones, que es un balón de estos de Pequeño Mundo y es transformador. Donde además se logra que los chicos y chicas estén en el equipo de fútbol de fin de semana, están pensando durante la semana, que ya se acerca, ya cuando llega el viernes y el cuerpo lo sabe, ya casi llega el fin de semana”, agregó.
El cirujano indicó que “hay una especie de vínculo entre la escuela de fútbol de fin de semana y el modelo académico. Primero decíamos, para estar en el equipo, tenés que estar en la escuela y el colegio. Entonces ya logramos permanencia en el sistema educativo. Después comenzamos a, ok, necesitamos que por lo menos no perdás ni un curso. Luego necesitamos que por lo menos todas las notas sean de 7 para arriba y luego de 80. Y luego nosotros queremos cuadros de honores y ya hemos logrado que chicos tengan becas con universidades privadas de Costa Rica, como la U de San José, y otros han logrado incluso colocarse en el extranjero”.
Además, han logrado tener experiencias de convergencia con los niños y jóvenes de la escuela de fútbol con los adultos mayores de hogares diurnos, participando en actividades recreativas juntos.
“Costa Rica es el país de los diagnósticos, Costa Rica es el país de los estudios, Costa Rica es el país de las opiniones, pero cuando usted quiere darles el banderazo de salida, ah, no, ahí todo el mundo se echa para atrás. No, estoy ocupado. No, mira, es que tal cosa. No, no, listo, eso es pensamiento quirúrgico. Y a mí me encantan los procesos de, no solamente inserción social, sino de la puesta en marcha. O sea, usted nada hace con un diagnóstico si usted no establece una línea terapéutica y principalmente un procedimiento quirúrgico. Y este modelo, este modelo en Barranca ha sido realmente exitoso”, concluyó.