San José, 04 may (elmundo.cr) – El presidente de la República, Rodrigo Chaves, presentó su último informe de labores ante la Asamblea Legislativa.
Chaves señaló que “hay una verdad innegable: este país avanzó. Mucho. En solo cuatro años, pasamos de una economía al borde del colapso, a una economía sana y próspera. Y esa estabilidad no se quedó en cifras: llegó a los hogares, generó más y mejores empleos, abrió más oportunidades, y restableció la confianza de los inversionistas en nuestro país”.
“Este gobierno se negó a administrar la pobreza. Más bien, decidimos enfrentarla. Y aquí está la prueba: Costa Rica tiene un enorme potencial, sí. Pero sigue atrapada en trabas que frenan su desarrollo. Más de 330 entidades públicas no son señal de fortaleza. Son evidencia de un sistema que perdió el rumbo. Intentamos cambiarlo, pero encontramos muchas murallas en 1a institucionalidad, en la Corte, en la Contraloría, en la anterior Asamblea Legislativa”, lamentó.
El mandatario cuestionó: “¿Qué nos falta para dar el salto definitivo? La respuesta es clara: decisiones valientes y cambios profundos que rompan nuestro rezago histórico. Y, aun así, frente a obstáculos y recursos limitados, este país pudo avanzar. Y, mientras tanto, uno de los problemas más grandes (el narcotráfico) que afecta a nuestra patria crecía sin control, por décadas, a la sombra de nuestra institucionalidad”.
“Otros gobiernos, ignoraron las señales. Minimizaron los riesgos. Eludieron sus responsabilidades. Nosotros, en cambio, decidimos no mirar hacia otro lado, como hicieron los gobiernos anteriores. Lo enfrentamos con firmeza. Sin excusas. Sin discursos vacíos. Y aunque la batalla no ha terminado, demostramos que, con determinación, sí podemos avanzar. Hoy el ciudadano exige soluciones, no discursos”, agregó.
Chaves enfatizó que “por eso es inevitable que cada uno coseche lo que siembra: hoy mismo, El Mundo CR publicó una encuesta que le da a este gobierno, inclusive en su cierre, un apoyo de1 77.2%. Así, mientras el Ejecutivo mantiene ese respaldo histórico, de más del 77%; ¡sí, más del 77%!, las instituciones peor valoradas son, precisamente, las que más se resisten a cambiar: el Congreso, los partidos políticos y el Poder Judicial. Y eso no es casua1idad. Porque el respeto no se impone. Se gana con resultados”.
“Exigimos una democracia que funcione. Que produzca. Que resuelva. Que sirva al ciudadano. Necesitamos con urgencia una reforma profunda del Poder Judicial para que las magistraturas dejen de ser el botín político de los poderosos, y para que la justicia pronta y cumplida no sea un anhelo, sino una realidad”, sostuvo.
El mandatario insistió en que “no podemos seguir con instituciones que se creen fines en sí mismas, que frenan obras, que no rinden cuentas y que le fallan al pueblo. Por eso, a los nuevos diputados les digo: el Estado tiene que transformarse y ustedes están llamados a hacerlo”.
“A la oposición le pido, con vehemencia y respeto, que no ejerza una obstrucción irracional, como lo hizo el anterior Congreso. Yo intenté trabajar con ellos al inicio de mi administración, pero cuando les tendí la mano, me la rechazaron. Es claro que la oposición tiene un papel esencial en una de democracia. Pero no es un cheque en blanco para sabotear el mandato popular”, aseguró.
Chaves recalcó que “quienes votaron por la oposición no votaron para paralizar el país: votaron para que sus representantes mejoren las decisiones del gobierno con ideas, propuestas y controles inteligentes. Confundir oposición con obstrucción es una perversión”.
“Me duele reconocer que durante mi administración vivimos cuatro años de una oposición aberrante: bloquearon reformas, atrasaron proyectos y judicializaron decisiones po1íticas. Resulta difícil comprender cómo, habiendo perdido las elecciones precisamente por esa actitud hostil, la derrota no los lleva a la reflexión”, agregó.
El presidente reconoció que “la oposición tiene todo el derecho de fiscalizar, criticar y oponerse. Pero no tiene ningún derecho a sabotear al país. Oponerse por oponerse no es ideo1ogía. Es mezquindad. Bloquear por bloquear no es democracia. Es parálisis. Proteger privilegios no es institucionalidad. Es feudalismo moderno”.
“Costa Rica no necesita una oposición obediente. Necesita una oposición patriótica. Si la oposición decide romper ese contrato, no castiga al gobierno. Castiga a Costa Rica. Por eso ahora confío en que cuando doña Laura Fernández y 1os 31 diputados oficialistas se acerquen a ellos, no cometan el mismo error”, manifestó.
Chaves enfatizó que “ustedes tienen la opción de pasar a la historia como luchadores incansables, íntegros y valientes, o como representantes de una tierra infértil que, como la anterior Asamb1ea Legislativa, no dio frutos positivos. Espero que todos ustedes escojan un camino patriótico que nos permitirá dar grandes pasos como nación. Porque el pueblo los observa atentamente. Un pueblo que ya habló en las urnas. Y cuando el pueblo decide, los cambios no son opciones, son mandatos”.
“El futuro promete. Si este gobierno encendió una chispa, fue el pueblo quien la convirtió en llama. Una llama viva que exige cambio. Una llama que no pertenece a un partido. Pertenece a toda una generación que decidió no conformarse”, indicó.
“Doña Laura, con respeto y confianza le dejo un consejo: no afloje, más bien apriete. Yo creo en la nueva Costa Rica que está naciendo. Por eso no cierro mi presidencia con nostalgia. La cierro con convicción, con alegría, celebrando el camino andado”, concluyó.