Alajuela, 30 ene (elmundo.cr) – El presidente de la República, Rodrigo Chaves, recordó que “el propósito único de la acción pública en la Corte Suprema y el Poder Judicial deberían únicamente servirle al pueblo, no a los a los titiriteros”.
Chaves señaló que “el Ministerio de Seguridad Pública ha estado haciendo un buen trabajo aquí. A mí me dicen que aquí no entraba ni la policía, hoy está aquí el presidente de la República tomándose fotos”.
“Todavía nos faltan piezas en ese rompecabezas para solucionar el tema de Infiernillo, y para que todo el país sea una pieza, son reformas profundas a las leyes alcahuetas que pasaron en 1989 para darle abracitos, visitas conyugales, pulperías, plata, pantallas de televisión, a crueles de la patria, sacar a los jueces de ejecución de la pena, cambiar las leyes es fundamental sino el CACCO va a estar vacío y el Infiernillo va a estar lleno de pena y sufrimiento”, agregó.
Chaves recalcó que “la otra corrupción del Poder Perjudicial de la República hay que limpiar, desinfectar y fumigar ese Poder de la República, no todos saben que en el Poder Judicial hay 14 mil funcionarios la enorme mayoría gente honesta, trabajadora, patriótica, lo que hay es una cúpula de gente que perdió el rumbo”.
“Me dicen dictador porque quiero que se haga lo justo, porque les estoy arrancando la explotación a un pueblo, invocan el miedo, quieren asustar, uy qué miedo, lo único que falta es que haya alguien diciendo que este es un narco gobierno, que el gobierno de Chaves es un narco, que viene una dictadura, que ya hay una dictadura y que hay una tremenda crisis educativa”, criticó.
El mandatario cuestionó: “¿A quién le creo?, al Gobierno de Estados Unidos o a los politiqueros, al Gobierno de Estados Unidos o a los comunistas, al Gobierno de Estados Unidos, ¿A quién le creo? Obviamente que le voy a creer al FBI, a la DEA, al Departamento de Estado, a la ministra de Seguridad de ese país, a los politiquerillos baratos que andan por ahí no”.
“Yo ya no veo el miedo que había hace tan solo cuatro años en esta patria, miedo, depresión, desesperanza, hombres adultos y valientes hincados ante un oficial de tránsito por no acatar las órdenes que venían de arriba, y un hombre se tuvo que hincar, ¿se acuerdan?, para rogar que lo dejaran llevar comida a la mesa de sus hijos, y el pueblo de Costa Rica lloró, yo hoy no veo eso, veo entusiasmo, veo confianza en el corazón de los jóvenes porque la vida cambió y está cambiando”, sostuvo.
Chaves insistió en que “yo quiero que ustedes se empoderen, quiero que ustedes les digan a los estafadores del miedo que se callen, quiero que ustedes no se callen”.
“Nos dicen dictadores porque les quitamos las pulperías en la cárcel. Nos dicen dictadores porque dejamos de poner pantallas eléctricas para que estos señores, para no decirles lo que son, que son unos desgraciados. Para no decírselos, porque son. Arranquen la pantalla y hagan cuchillos con que amedrentar a los otros reos. Y a los policías de la Policía Penitenciaria”, manifestó.
Chaves pregunto: “¿Construir un Centro de Alta Contención para el crimen organizado es ser dictador o cumplir con el deber que juramos ante la Biblia de proteger a nuestro pueblo? Cómo nos engañaron. Cómo nos vendieron que la alcahuetería y la falta del respeto, hacia la familia de las víctimas que perdieron un hijo, una hermana, una sobrina, niños y niñas asesinados. Que la alcahuetería de esa gente es democracia y libertad. Es que esos son los que votan por ellos”.
“Las golondrinas que soltaron hace años se convirtieron en las aves de rapiña que matan y los zopilotes que se comen el cuerpo putrefacto de la civilidad y del tejido social de esta patria. Según ellos, estaban soltando golondrinas y Dios no le da alas al animal ponzoñoso. Se lo dieron cuando lo soltaron con libertad. Los vendedores de miedo tienen nombre y apellido y como hay una campaña política, no voy a mencionar algunos”, dijo.
Chaves enfatizó que “me voy a enfocar en el poder más perjudicial de la patria. Los magistrados con pensiones de lujo y puertas giratorias. Jueces, alcahuetes, cobardes o corruptos. Porque no hay otra. Funcionarios con salarios millonarios que no rinden cuentas. Diputados que no les ha dado su santa gana endurecer de verdad las leyes contra el crimen organizado, excepto la ley de extradición que ya tiene a Celso Gamboa con tiquete de ida, pero no de vuelta. Y esa ley, se la debemos nada más y nada menos que a mi Pilar. A Pilar Cisneros”.
“No nos vamos a dejar de que les sigan robando la esperanza. Les digo, no le neguemos a sus jóvenes la alegría de vivir en un país mejor. La alegría de vivir en un país mejor. Defendámonos del miedo con decisión, con carácter y con la voluntad inquebrantable de un pueblo que puede tener su propio destino y el de generaciones por venir en sus manos, bajo su control. Que Dios me los ilumine, los haga hacer lo correcto”, concluyó.