Cartago, 06 abr (elmundo.cr) – Las autoridades locales de los cantones de Turrialba y Jiménez tienen ya establecida la hoja de ruta que les permitiría atender una eventual emergencia masiva en ambas localidades cartaginesas, especialmente en caso de una erupción violenta del volcán Turrialba.
Según lo explicaron la doctora Olga Álvarez Desanti, directora del hospital William Allen y el doctor Giovanni Vargas Solano, coordinador del Comité de Emergencias del centro médico, tanto el hospital como el área de Salud de Turrialba tienen ya de definido los roles que deberá asumir cada uno de los niveles de atención para atender una emergencia.
Esta iniciativa la tomaron en virtud de que les ha tocado enfrentarse a distintas emergencias tales como derrames químicos, inundaciones, accidentes de tránsito entre otras situaciones y ahora tiene que estar atentos ante una eventual erupción del volcán Turrialba.
Recientemente, este plan fue dado a conocer a la doctora María del Rocío Sáenz Madrigal, presidenta ejecutiva de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) y al cuerpo gerencial quienes expresaron su satisfacción sobre la forma en la que se han organizado ambos niveles de atención.
De acuerdo con lo establecido, el área de salud le correspondería atender a las personas afectadas en el sitio de la emergencia y allí mismo se clasificarían los pacientes, según su estado de gravedad.
Las personas con afecciones leves serían tratados en el sitio por los profesionales del primer nivel de atención, mientras que los más delicados se trasladarían al hospital William Allen y de acuerdo con la magnitud de las lesiones a los hospitales Max Peralta de Cartago y al Calderón Guardia en San José.
El plan contempla también las acciones de mediano y largo plazo, en caso de la emergencia se prolongue entre ellas: el reforzamiento con más recurso humano y con algunos insumos médicos que se requieran para atender la situación tanto en el área de salud como en el hospital William Allen.
El objetivo es que inicialmente, la situación se resuelva con recursos locales y de acuerdo con las necesidades se realicen las respectivas solicitudes al nivel regional y nacional para evitar el riesgo de desabastecimientos de insumos.
En caso de que alguno de los niveles considere necesario activar el plan lo debe informar para consensuar con el otro nivel y comunicarlo lo más pronto posible a las autoridades superiores competentes.
Los criterios principales serán: el número de víctimas humanas para traslado, la amplitud de la emergencia y el poder resolutivo de la zona en donde se presente la emergencia.
En caso de activarse el plan, se debe suspender la consulta ordinaria en el o los Ebáis involucrados. En el hospital local se analizará la posibilidad de suspender consultas o cirugías programadas, dependiendo del impacto y los recursos disponibles.
Para afinar la coordinación, las diferentes jefaturas del hospital así como la directora del área de salud están en una red de comunicación mediante la cual pueden comunicarse en forma inmediata cuando se requiere por medio de sus celulares, radiocomunicación inalámbrica por banda de dos metros y mensajería móvil.
Con ese mismo propósito, la Caja Costarricenses de Seguro Social instaló dos repetidoras una en el hospital William Allen Taylor y la otra en Santa Cruz de Turrialba y se planea la dotación de más unidades de radiocomunicación para mejorar la coordinación de los diferentes niveles de atención.
Adicionalmente, de la comunicación institucional local, también mantienen contacto directo con la comisión local de emergencia donde la CCSS mantiene a un representante.