
San José, 25 ene (elmundo.cr) – Las autoridades de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) exigen, a quienes hablan de “maquillaje” y “despilfarros” en el régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) que administra la institución, formalizar sus denuncias con pruebas ante las autoridades correspondientes.
La doctora María del Rocío Sáenz Madrigal, presidenta ejecutiva de la CCSS, dijo que estas personas, en un ejercicio de responsabilidad ciudadana, deberían presentar estas pruebas ante el Ministerio Público o la Contraloría General de la República para que se determine la veracidad de las afirmaciones que reiteradamente dicen en los medios de comunicación colectiva.
Sáenz sostuvo que mientras existe una preocupación genuina de un sector de la sociedad costarricense que quiere que este régimen siga cumpliendo la misión de brindar una pensión digna, como lo ha hecho sin retrasos por 70 años, otros grupos que defienden intereses particulares lo desprestigian irresponsablemente con propósitos que aún no están claros.
Según la doctora el IVM tal y como lo han sostenido los técnicos de la Universidad de Costa Rica y de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), llegó a una etapa de madurez por lo que requiere de ajustes periódicos, como los que se están impulsando desde la Junta Directiva, para garantizar su vigencia por muchos años más con un único objetivo: garantizar una pensión a las futuras generaciones.
El reto, dijo Sáenz, es que las futuras generaciones puedan labrarse un proyecto de vida con la pensión básica, más la complementaria y, aquellos que así lo quieran, podrán sumar una pensión voluntaria.
“Como ciudadana me preocupa la posición asumida por un sector de la población, que en vez de proponer ideas que fortalezcan el pilar básico de pensiones que nos fue heredado y, sobre el cual se sustenta el Estado social de Costa Rica, más bien quieran destruir su base solidaria a partir de una irresponsable comunicación del riesgo”, expresó.
La doctora Sáenz sostuvo que su responsabilidad como presidenta ejecutiva de la CCSS es trabajar con denuedo en la hoja de ruta ya fijada por la institución para fortalecer el régimen de pensiones más grande de Costa Rica y evitar los retrocesos que han tenido otros sistemas de pensiones allende de nuestras fronteras.
“La CCSS, debo recordar, no es un lote baldío dispuesto para que intereses económicos o electoreros se apropien de sus recursos o su administración. La CCSS tiene por celoso dueño a cada trabajador y a sus familias, y nuestro deber como administración institucional es velar por la sostenibilidad de ese legado social”, sentenció la jerarca.
El IVM cuenta con un 1.505.792 cotizantes y beneficia a la mayor cantidad de trabajadores costarricenses, pues el 66% de la masa trabajadora del país está afiliado a este régimen.