
San José, 03 dic (elmundo.cr)- La candidata a diputada por el Partido Vamos, Margarita Salas, lamentó que en pleno siglo 21 se marche en contra de la educación para la sexualidad y de los derechos humanos, con relación a la actividad que hoy convocó a miles de personas en las inmediaciones del centro de la capital.
A Salas le resulta “terrible” que las jerarquías religiosas “aprovechen y manipulen por medio de la fe” a la población, con tal de impulsar un discurso de “odio”.
Asimismo, la aspirante a una curul señaló que el discurso de “ideología de género” lo que hace es “violentar a las mujeres y a las personas LGBTI”.
Al ser las 10 am, miles de costarricenses asistieron a la “Marcha por la vida y la familia”, donde participaron varios candidatos presidenciales.
Según dijo, le parece “una vergüenza” que algunas candidaturas para pescar votos apoyen un discurso de discriminación social y desigualdad.
“Lamentamos muchísimo que además se utilicen recursos públicos, porque las jerarquías católicas son sostenidas con nuestros impuestos, para esparcir discursos de discriminación, de odio y de desigualdad”, reprochó.
La fundadora de Vamos hizo un llamado a la población para que no permita la “manipulación”, e incluso aseguró que se está difundiendo información “falsa” sobre los programas de Afectividad y Sexualidad Integral del Ministerio de Educación Pública (MEP).
De igual forma hizo un llamado a defender los derechos humanos y las conquistas que tanto le han costado al país.
“No considero que sea una mayoría, considero que la marcha del orgullo fue muchísimo más grande de lo que vimos hoy, sin contar con los recursos que tienen los sectores religiosos.
“Los derechos humanos no son un tema de mayorías o minorías, porque si nosotros hubiéramos planteado que este es un tema de mayorías, las mujeres nunca hubiéramos tenido derecho al voto por ejemplo, nunca se habría abolido la esclavitud”, explicó.
Aunado a ello, Salas insistió en que los derechos humanos no son un tema de mayorías o de minorías; por el contrario, es un tema de justicia social.
Tampoco considera que la expresión vista hoy en las calles josefinas, se trate de la mayoría del pueblo costarricense.
Incluso añadió que “muchas veces se plantea que en Costa Rica hay una mayoría creyente, sin embargo, el 98% de las mujeres que planifican lo hacen con métodos anticonceptivos modernos”.
“Si en Costa Rica realmente hubiera un movimiento ciego de este tipo de planteamientos, no existiría el divorcio, ni el uso de anticonceptivos, es decir vemos aquí una manipulación donde se toman partes y pedazos de lo que se quiere de determinados textos y se justifican detrás de un tema religioso.
“Acá vemos un tema de control sobre el cuerpo de las mujeres, sobre el cuerpo de las personas LGBTI, de empuje contra la educación para la sexualidad”, finalizó.