San José, 27 may (elmundo.cr) – Ante los recientes reportes de casos de Salmonella en el cantón de Mora, la Cámara Nacional de Avicultores de Costa Rica (CANAVI) hizo un llamado a la tranquilidad de la población, asegurando que el consumo de pollo a nivel nacional es totalmente seguro.
La organización, tras realizar un monitoreo exhaustivo de la situación en dicha zona, enfatizó que no existe ninguna alerta sanitaria que comprometa la producción avícola costarricense ni el consumo diario de este alimento.
“No existe ningún brote sanitario en la producción de pollo del país que implique un riesgo para el consumo diario que acostumbra la población”, afirmó de manera contundente Gabriela Brenes Mendieta, directora ejecutiva de CANAVI.
El sector avícola subrayó que la producción nacional se rige bajo estrictos protocolos de bioseguridad, trazabilidad, limpieza, desinfección y supervisión veterinaria constante, cumpliendo con la normativa vigente para garantizar la inocuidad de los productos que llegan a la mesa de las familias costarricenses.
Recomendaciones de salud
En línea con las directrices del Ministerio de Salud y el Servicio Nacional de Salud Animal (SENASA), CANAVI reiteró la importancia de aplicar buenas prácticas de manipulación de alimentos para prevenir cualquier riesgo a la salud humana.
Entre las recomendaciones clave para los consumidores destacan:
- En comercios: Adquirir productos únicamente en establecimientos con permiso sanitario vigente y observar condiciones adecuadas de higiene y manipulación por parte del personal.
- En el hogar: Cocinar completamente los productos cárnicos (evitando el consumo semicrudo), prevenir la contaminación cruzada utilizando utensilios distintos para alimentos crudos y cocidos, y mantener la cadena de frío para los productos perecederos.
Las autoridades de salud recordaron a la población que, ante la presencia de síntomas como fiebre, dolor abdominal, diarrea, náuseas o dolor de cuerpo, es fundamental acudir de inmediato al centro médico más cercano para recibir una valoración profesional.
La industria avícola reafirmó su compromiso permanente con la salud pública y la nutrición, instando a los consumidores a verificar siempre las fechas de vencimiento y las condiciones de conservación de los alimentos.