
Por Philipp Laage (dpa)
Apenas en marzo pasado, la ministra de Turismo de Túnez, Selma Elloumi Rekik, había promocionado nuevas ofertas turísticas, más allá de las clásicas vacaciones todo incluido.
“En realidad, allí inclusive no es una buena opción para el turismo”, dijo la ministra en la feria intenacional de turismo ITB en Berlín. El gobierno tunecino quiere desarrollar conceptos alternativos, por ejemplo el turismo del Sahara y el turismo cultural, anunció Rekik.
Con estos nuevos proyectos, el gobierno tunecino esperaba dar un nuevo impulso al turismo en este país, porque en Túnez, a diferencia de Egipto, la temporada turística es corta. Los turistas viajan a este país sobre todo en verano para unas vacaciones en la playa.
A principios de este año, Túnez aún era considerado como uno de los pocos países turísticos seguros en el mundo árabe. Sin embargo, esta imagen posiblemente haya quedado destrozada ahora. Apenas en marzo pasado, un grupo de terroristas había atacado en Túnez capital el famoso Museo Nacional del Bardo matando a más de 20 personas, entre ellas varios turistas que habían llegado en un crucero. Como respuesta al atentado, las navieras Aida Cruises, MSC y Costa Crociere cancelaron sus proyectadas escalas en puertos tunecinos.
Según el primer ministro de Túnez, Habib Essid, el atentado fue realizado por un estudiante tunecino que el viernes 26 de junio irrumpió desde la playa en el terreno donde está situado el hotel. De acuerdo con testigos, primero mató a tiros a varios turistas en la playa y en la piscina y después en el vestíbulo del hotel.
Los disturbios, las guerras y los grupos terroristas islamistas han reducido notablemente las opciones para turistas en el mundo árabe. Con dos atentados en solo pocos meses, es probable que a Túnez le resulte aún más difícil promocionarse como destino turístico. En Marruecos aún no se han registrado hasta ahora atentados mortales contra turistas. En cambio, el templo de Karnak, en Luxor, Egipto, fue recientemente el blanco de un ataque terrorista. Sin embargo, en los balnearios egipcios a orillas del mar Roja reina la calma hasta el momento.