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ASADAS fortalecen conocimientos sobre Buenas Prácticas Agrícolas para la protección de las fuentes de agua

San José, 24 ago (elmundo.cr) – Representantes de 40 Asociaciones Administradoras de Sistemas de Acueductos y Alcantarillados Comunales (ASADAS)  de Costa Rica, fortalecieron sus capacidades en materia de prevención y protección del recurso hídrico.

La capacitación se dio a través del webinar “Protección hídrica y productos fitosanitarios: el rol de las Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) en la gestión sostenible del agua para ASADAS”, organizado por el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), la Alianza para la Sostenibilidad Agrícola (ASA) y la Fundación Limpiemos Nuestros Campos (FLNC).

Durante el encuentro se destacó que la protección del agua y la producción agrícola sostenible no constituyen agendas separadas, por el contrario, las BPA permiten establecer medidas preventivas para reducir los riesgos de contaminación, promover el uso responsable de los productos fitosanitarios y proteger las fuentes de agua que abastecen tanto a la agricultura como a las comunidades.

Costa Rica necesita proteger sus fuentes de agua y, al mismo tiempo, mantener una agricultura productiva y sostenible. Estos objetivos no son incompatibles. Las Buenas Prácticas Agrícolas son precisamente una de las principales herramientas que permiten reducir riesgos y construir una convivencia responsable entre la actividad agrícola, las comunidades y el recurso hídrico”, señaló Jorge Cartín, director de la Alianza para la Sostenibilidad Agrícola (ASA).

Por su parte, Marco Zapata, Representante del IICA en Costa Rica, indicó que “para el Instituto un tema estratégico es la promoción de las Buenas Prácticas Agrícolas, como un medio fundamental que contribuye a garantizar la inocuidad de los alimentos, y que fomenta el uso eficiente, racional y consciente del agua. Enfocamos nuestros esfuerzos en realizar acciones dirigidas a diferentes actores, y en este sentido, las ASADAS pueden contribuir en las iniciativas territoriales dirigidas a producir alimentos de mejor calidad e inocuos”.

Entre las prácticas analizadas, se abordó la importancia de identificar y proteger las fuentes de agua dentro de las fincas, prevenir la deriva y la escorrentía durante las aplicaciones, evitar la preparación y carga de productos cerca de cuerpos de agua, mantener adecuadamente los equipos de aplicación y gestionar correctamente derrames, sobrantes y envases.  Se hizo un énfasis especial en siempre leer y seguir las recomendaciones de la etiqueta y el panfleto de los productos fitosanitarios.

También se resaltó la importancia de conocer la procedencia y calidad del agua utilizada en la agricultura. En el webinar se presentó además un material técnico que señala que el agua superficial presenta mayores riesgos de contaminación debido a su exposición a escorrentías, residuos, descargas y presencia de animales, mientras que los pozos requieren una adecuada protección y vigilancia.

Otro de los temas destacados fue la relación entre la calidad del agua y la inocuidad de los alimentos. El agua utilizada para riego y para la preparación de mezclas agrícolas debe mantenerse libre de fuentes evidentes de contaminación y ser objeto de vigilancia, mientras que actividades como el lavado final de los productos requieren agua potable.

La mejor forma de enfrentar una posible contaminación es prevenir que ocurra. Por eso es tan importante llevar conocimiento técnico hasta las ASADAS y las comunidades. Queremos que estas organizaciones conozcan qué acciones se realizan desde la agricultura para proteger el agua y, al mismo tiempo, que puedan convertirse en multiplicadores de los mensajes sobre estas buenas prácticas en sus comunidades”, agregó Cartín.

Prevención desde el campo

Durante el webinar también se presentaron los programas de responsabilidad social y ambiental desarrollados por la Fundación Limpiemos Nuestros Campos, entre ellos acciones relacionadas con la capacitación en BPA y la correcta gestión de envases vacíos de productos fitosanitarios.

La Fundación reportó que, mediante sus diferentes iniciativas, se han capacitado más de 20.000 personas en BPA y se ha dado disposición responsable a cerca de 1.900 toneladas de residuos de insumos agropecuarios.

Además, sus programas promueven el correcto uso de los productos fitosanitarios, la lectura de las etiquetas, el cumplimiento de las dosis recomendadas y la recuperación adecuada de los envases, evitando que estos residuos puedan terminar abandonados, quemados, enterrados o llegar a ríos y otras fuentes de agua.

Como parte del seguimiento de la actividad, los participantes recibieron materiales digitales con ejemplos de BPA, con el propósito de que las ASADAS puedan compartir y multiplicar estos mensajes a través de sus propios canales de comunicación y en sus comunidades.

Este tipo de espacios contribuyen a fortalecer el diálogo y la cooperación entre agricultura, comunidades y organizaciones responsables de la gestión del agua, promoviendo soluciones basadas en prevención, capacitación, ciencia y buenas prácticas.

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