San José, 30 abr (elmundo.cr) – La presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Costa Rica (FEUCR), Artemisa Villalta, se negó a renunciar a su puesto.
Esto luego de que un grupo de estudiantes le solicitara la renuncia a ella y a los demás miembros de la Federación, debido al fracaso de la Semana U por la cancelación de los conciertos por parte del Ministerio de Salud debido a que no se tramitaron los permisos correspondientes.
Ante las quejas de los estudiantes, Villalta fue enfática “nos estamos disculpando, nos seguiremos disculpando, seguiremos mejorando las situaciones, seguiremos corrigiéndolas y vamos a continuar trabajando”.
“Así que no, no vamos a renunciar porque como representaciones estudiantiles sabemos a lo que nos apegamos”, aseguró.
Por su parte, la estudiante María Lucía Arias señaló que “la Federación de la Universidad de Costa Rica no renunció porque está podrida de poder, de ideología y de cinismo”.
“Votaron 43 millones de colones por no gestionar un permiso sanitario. Eso no fue un error, fue una muestra brutal de ineptitud. Y sí, recalco ineptitud, no es una mala palabra. Y aún así se quedaron, ¿por qué? Porque la izquierda universitaria no tiene vergüenza”,agregó.
Arias recalcó que “se creen intocables por su ideología y se escudan en victimismos baratos cuando se les exige rendir cuentas. No representaron a nadie, no organizaron nada y aún así no se hacen responsables. Son el retrato perfecto del fracaso institucional, sin votos reales, sin capacidad de gestión y sin la mínima dignidad para irse después de hacer el ridículo nacional”.
“Ahora atacan al rector como si ellos no hubieran hecho nada con Carlos Araya. Ellos hicieron su campaña y la declaración de Priscilla Vindas solo reafirma lo que ya todos sabemos. Estas personas no luchan por los derechos de los estudiantes, luchan por sus propios intereses políticos”, manifestó.
Arias explicó que “el objetivo final de toda esta farsa es clara, utilizan a la Federación como trampolín para lanzarse a cargos en el Frente Amplio y Liberación Nacional, dos partidos que no representan más que el mismo modelo fracasado de siempre, solo que con diferentes etiquetas”.
“No renunciaron porque no tienen ni un ápice de honor, y el que no tiene honor no merece ni el respeto ni el liderazgo de los estudiantes”, concluyó.