Ariel Robles comparte historia sobre su padre y reabre debate sobre coherencia entre discurso y acción política

San José, 24 feb (elmundo.cr) – El diputado del Frente Amplio, Ariel Robles, publicó esta semana un mensaje en sus redes sociales que rápidamente generó reacciones y comentarios entre sus seguidores.

En la publicación, Robles relata una anécdota sobre su padre, quien —según cuenta— un día llegó descalzo a casa luego de regalar sus tenis a un joven que no tenía cómo comprarse unos iguales.

“Nos enseñó que no importa lo material, sino lo que uno lleva en el corazón cada día de su vida”, escribió el legislador, cerrando el mensaje con la pregunta: “¿Nos parecemos? No solo físicamente”.

La historia fue ampliamente compartida y celebrada por simpatizantes, quienes destacaron el valor de la solidaridad y la enseñanza familiar. Sin embargo, el mensaje también abrió espacio para cuestionamientos en torno a la coherencia entre el discurso y la práctica en la vida pública.

Como diputado de la República, Robles percibe un salario que supera los varios millones de colones mensuales, cifra que lo ubica dentro de los ingresos más altos del sector público costarricense. En ese contexto, algunos críticos plantean una interrogante legítima: ¿cuánto de ese salario destina mensualmente a donaciones o causas sociales, siguiendo el ejemplo de desprendimiento que destaca en su mensaje?

Más allá del caso particular, el episodio reabre una discusión más amplia sobre el uso de narrativas personales en la política contemporánea. Historias familiares, gestos simbólicos y mensajes emotivos suelen formar parte de la estrategia comunicativa de figuras públicas, especialmente en redes sociales, donde el impacto emocional puede traducirse en mayor simpatía y posicionamiento político.

Analistas en comunicación política han señalado que este tipo de publicaciones apelan a valores universales como la humildad, la generosidad y el sacrificio, reforzando una imagen cercana y humana del funcionario. No obstante, también advierten que el desafío para cualquier dirigente es respaldar ese relato con acciones concretas y verificables.

El debate, en última instancia, no se limita a un post en redes sociales, sino a una pregunta recurrente en la vida democrática: ¿hasta qué punto el discurso político refleja una práctica coherente? Y en tiempos donde la ciudadanía exige mayor transparencia, la congruencia entre mensaje y conducta se convierte en un factor central para la credibilidad pública.

Últimas noticias

Te puede interesar...

[tipocambiocompra]
[tipocambioventa]

Últimas noticias

Edicto