San José, 26 jun (elmundo.cr) – El presidente de la Asamblea Legislativa, Rodrigo Arias, lamentó que el presidente de la República, Rodrigo Chaves, “habló y actuó como lo hace un autócrata”.
Arias criticó que “sin fundamento alguno, y evidenciando un profundo desconocimiento de nuestra legislación electoral, descalificó e irrespetó la investidura de la Presidenta del Tribunal Supremo de Elecciones y del resto de magistrados”.
“Costa Rica ha tenido y seguirá teniendo elecciones libres y democráticas gracias a la labor del TSE. No son de recibo insinuaciones que pongan en duda la imparcialidad de sus miembros”, aseguró.
Arias señaló que “una vez más, el presidente arremete contra la institucionalidad: contra la Corte Suprema de Justicia, contra el fiscal general que lo investiga, contra la Contraloría General de la República, contra esta Asamblea Legislativa, contra empresas y contra cualquier persona que no se someta a su voluntad”.
“Ayer mismo, amenazó con despedir al director general de Tributación si no ejecuta sus instrucciones políticas para investigar, con fines intimidatorios, a empresas privadas. Esto es gravísimo. Un presidente no puede usar su poder para perseguir opositores ni extorsionar al sector privado”, agregó.
Arias indicó que “también lanzó una amenaza velada a todo el empresariado nacional: quien no se pliegue a sus designios podría ver divulgadas sus actividades financieras o, peor aún, ser víctima de falsedades creadas para dañar su reputación y afectar sus negocios”.
“La intimidación de personas, el abuso del poder y la amenaza constante a quienes piensan distinto”, eso es según el presidente del Congreso lo que estamos viendo en la Administración Chaves Robles.
Arias comentó que “el presidente expresó su vergüenza porque en el discurso conmemorativo del 75 aniversario de nuestra Constitución, cité un fragmento del poema Patria, de nuestro gran poeta Jorge Debravo, que dice:
“Quiero a mi patria siempre en la mano.
Mansa y pequeña como un garbanzo.
Sin rifles negros. Sin sables blancos.”
A mí no me avergüenza haber citado un verso que encarna el anhelo de paz y democracia de nuestra nación. A mí no me avergüenza Jorge Debravo, símbolo de nuestra poesía y de nuestra identidad”.
“Lamento profundamente que al presidente sí le avergüence. Imagino que sus modelos no se encuentran en esta tierra ni en nuestros valores, sino en otros horizontes donde se aplaude el autoritarismo y se desprecia la libertad”, concluyó.