
San José, 26 oct (elmundo.cr) – Este jueves en sesión ordinaria del plenario legislativo fue aprobado en primer debate el proyecto de Ley N° 22.009 “Ley para la Promoción y Regulación de Recursos Energéticos Distribuidos a partir de Fuentes Renovables”, mismo que le brindará grandes beneficios económicos, sociales y sostenibles al país.
Para la diputada liberacionista Paola Valladares, proponente del proyecto, ha sido un camino de dos años en lo que se han ejecutado mesas de trabajo con los principales actores del sistema eléctrico nacional para realizar modificaciones al texto base y llegar a consensos, con el fin de que las condiciones del proyecto fueran las adecuadas según las necesidades de cada uno de los sectores.
El proyecto estipula la seguridad jurídica y la gobernanza necesaria para que las personas y empresas puedan generar su propia electricidad mediante energías limpias, obteniendo como mayor beneficio la reducción de los costos en la producción de la industria local, disminución en los costos tarifarios y la disminución de la huella de carbono en el país.
Valladares expresó que los recursos energéticos distribuidos contribuirán a fortalecer la generación limpia a precios competitivos, incrementará los atractivos para la inversión extranjera y abarataría los costos tarifarios, generando un alivio en el bolsillo de los costarricenses.
Además, agregó que el proyecto declara de interés público la investigación y el fomento de los recursos energéticos distribuidos, las energías de fuentes renovables y los sistemas de almacenamiento de energía.
La generación distribuida se vuelve crucial en la ruta que realiza Costa Rica por la descarbonización, ya que las cifras señalan que aún los esfuerzos han sido insuficientes con un aumento de un 4% en el uso de energías a partir combustibles fósiles entre el 2015 y 2019.
Las ventajas de los recursos energéticos distribuidos son muchas, pero la más interesante para el país es que supone una producción más respetuosa con el medio ambiente, permite el desarrollo tanto económico como social y garantiza el compromiso visionario para impulsar la transición energética que Costa Rica requiere.
“En este proyecto, TODOS SOMOS PROTAGONISTAS, y es bueno para todos los costarricenses, para la reactivación de la economía, para las empresas distribuidoras y la estabilidad del Sistema Eléctrico Nacional”, finalizó Valladares.