San José, 14 abr (elmundo.cr) – El excandidato presidencial, Álvaro Ramos, hizo un llamado a los costarricenses a unirse para “tapar las goteras de la casa”.
Ramos señaló que “a los problemas que ya nos duelen -la crisis en la educación, la inseguridad en nuestras calles y casas, el deterioro de la salud y todo lo que hemos postergado- se suma ahora una era de conflictos mundiales que, aunque geográficamente lejanos, golpearán con furia nuestra casa, el bolsillo y la mesa de cada hogar costarricense”.
“Lo que viene no es una simple crisis: es un huracán geopolítico, que afectará la producción, el desarrollo y la estabilidad de nuestra Costa Rica. El Mundo está en tensión y mucha incertidumbre”, agregó.
Ramos explicó que “el Estrecho de Ormuz no es un titular de prensa para Costa Rica: es la arteria por la que circula la energía que mueve nuestra producción, eleva el costo de nuestra canasta básica y presiona las finanzas del Estado”.
“Las disrupciones en los mercados energéticos, las tensiones comerciales, los conflictos internacionales y los efectos del cambio climático están generando presiones que impactarán el costo de la vida, la producción, el empleo y la estabilidad social. Esto no es una alarma: es una realidad que debemos enfrentar con seriedad”, aseguró.
Ramos enfatizó que “si no atendemos nuestras debilidades internas, estas presiones externas pueden agravarlas. Por eso, más que nunca, Costa Rica necesita claridad, responsabilidad y capacidad de acción. Frente a este momento, el país no necesita más confrontación estéril. Necesita liderazgo, diálogo y sentido de urgencia”.
“Ante esta “tormenta perfecta”, solo nos queda una alternativa: unir al país. (…) Por eso hoy, bajo el liderazgo que más de 800 mil personas me dieron y con la convicción de que tenemos la responsabilidad de proteger lo nuestro, hago un llamado urgente a mi partido y, especialmente, a nuestra próxima fracción parlamentaria: es hora de tender la mano a la presidenta electa Laura Fernández”, manifestó.
Ramos recalcó que “le ofrezco a la presidenta electa una oposición que no estorba cuando el país lo necesita. Apoyaremos las medidas de estabilización económica y las decisiones de política exterior que protejan la inserción de Costa Rica en el mundo”.
“No apoyaremos el debilitamiento de la institucionalidad, la concentración de poder ni las decisiones que hipotequen el futuro. Un líder no solo es para conseguir votos, sino para aportar ideas y contribuir en lo que corresponde”, aclaró.
Ramos insistió en que “Costa Rica contará con una oposición firme, responsable y comprometida con el bienestar nacional. Desde nuestro lugar, apoyaremos todas aquellas decisiones que fortalezcan la estabilidad del país, protejan a las familias y preparen a Costa Rica para lo que viene. Y, con el mismo sentido de responsabilidad, señalaremos aquello que consideremos un riesgo para nuestro futuro y, en especial, para evitar el debilitamiento de la institucionalidad democrática y del sistema de separación de poderes”.
“El país que queremos no se decreta desde el Ejecutivo: se construye con instituciones fuertes, ciudadanos informados y partidos que están a la altura de su historia. (…) Hoy, más que nunca, debemos recordar lo esencial: esta es nuestra casa común. Y cuidarla es tarea de todos”, concluyó.