San José, 16 abr (elmundo.cr) – El río Virilla, uno de los cuerpos de agua más contaminados de Costa Rica, enfrenta una nueva amenaza: la proliferación de bacterias multirresistentes.
Así lo advierten cuatro estudios científicos liderados por la Universidad de Costa Rica (UCR) y la Universidad Nacional (UNA), en colaboración con el Centro Nacional de Alta Tecnología (CeNAT), la Universidad de Oslo (Noruega) y el Instituto Leibniz de Ecología Acuática de Berlín (Alemania).
La Dra. Kenia Barrantes Jiménez, investigadora del Instituto de Investigaciones en Salud (Inisa-UCR), explicó que los análisis identificaron “un total de 65 genes de resistencia en el río Virilla, cuya cantidad y distribución varía según la bacteria”.
Esta situación es preocupante, ya que cada gen de resistencia permite a la bacteria sobrevivir a uno o varios tipos de antibióticos, dificultando su erradicación.

El estudio revela que estas bacterias “superpoderosas” podrían transferir sus genes de resistencia a bacterias patógenas, reduciendo la eficacia de los antibióticos disponibles para tratar infecciones en humanos.
El Dr. Keilor Rojas Jiménez, docente de la Escuela de Biología de la UCR, señaló que “las bacterias multirresistentes en el río Virilla brindan el escenario ideal para que se dé una posible transferencia de estos genes resistentes a bacterias patógenas”.
La Dra. Barrantes enfatizó que la situación actual es el resultado de la “poca inversión en saneamiento”. Además, advirtió que “la contaminación de los ríos en el país, fuera y dentro del gran área metropolitana, es una alerta roja grandísima a nivel ambiental y no parece que se esté haciendo nada para paliar ese efecto”.
La investigación también destaca el impacto en el ecosistema. La Dra. María Arias Andrés, investigadora del estudio e integrante del Instituto Regional de Estudios en Sustancias Tóxicas de la Universidad Nacional (IRET-UNA), indicó que la fauna podría verse afectada al entrar en contacto con estas aguas contaminadas. “Estamos poniendo a la fauna en contacto con sustancias que, de otra forma, no tendrían”, advirtió.
Los hallazgos sugieren que, si no se toman medidas urgentes, Costa Rica podría enfrentar un aumento en la dificultad para tratar infecciones comunes y una pérdida de sus fuentes de agua potable.