San JosĆ©, 20 mar (elmundo.cr) – El jefe de fracción de la Unidad Social Cristiana, Alejandro Pacheco, denunció que al ser anulada la adjudicación del INS sobre el Marchamo Digital, la oferta disponible de anĆ”lisis para la licitación de la compra de TAGS podrĆa estar incurriendo en un sobreprecio.
Pacheco seƱaló que “los precios de las ofertas recibidas por el INS van desde $1,4 millones hasta $8 millones, es decir una variación de casi $7 millones en el precio del mismo TAG”.
“Vemos como la empresa que fue declarada no elegible, asciende a $5,5 millones, pero resulta que ahora la oferta que el INS tiene para revisar tiene un costo de casi $7 millones”, agregó.
De igual forma, Pacheco denunció la posibilidad de que esta empresa sea la misma que esta relacionada con la investigación por la venta de tobilleras electrónicas al Ministerio de Justicia, en la cual también se le cuestiona un sobreprecio.
āAquĆ llama mucho la atención que, por una misma tecnologĆa, el INS estĆ” dispuesto a pagar $4 o $5 millones de dólares por encima de las ofertas mĆ”s baratas.Ā Todo esto sin que se haya razones tĆ©cnicas que justifiquen esa diferencia de precioā, recalcó el socialcristiano.
AdemĆ”s, explicó que los TAGS que se estarĆan adquiriendo solamente funcionan con tecnologĆa RFID para la lectura a distancia, por lo que se requerirĆa el uso de una red de antenas y pórticos para la lectura a distancia como pistolas que rondas los $5 mil.
SegĆŗn Pacheco āel uso combinado de tanto la tecnologĆa RFID como la tecnologĆa NFC permite un control vehicular mĆ”s eficiente, mediante el uso de un dispositivo celular para la lectura de corto alcanceā.
āTambiĆ©n entendemos la necesidad de contar con una solución para el control vehicular, pero esto no implica que debemos pagar un precio excesivo, cuando existen soluciones de igual o mayor calidad con menor precio. El INS ha creado un proyecto de compra de marchamos digitales sin considerar los costos de implementación, porque lo cierto es que, hoy dĆa, no se cuenta con estudios de costo beneficio que incluya ambas tecnologĆas u otras disponibles en el mercado internacionalā, concluyó.