Álbum del Mundial llega a escuelas y desata críticas por presión económica y ansiedad infantil

San José, 11 may (elmundo.cr) – El anuncio realizado por el Ministerio de Educación Pública (MEP) junto a Grupo DIPO sobre la entrega de 100 mil álbumes del Mundial 2026 a estudiantes de todo el país abrió un debate que va mucho más allá del fútbol y la convivencia escolar.

Aunque la iniciativa se presenta como una herramienta para fomentar integración, alegría y pasión por el deporte, especialistas y padres de familia advierten sobre el fuerte impacto económico y emocional que este tipo de dinámicas puede generar en hogares de escasos recursos.

Álbumes “gratuitos”, pero postales costosas

El problema, señalan muchos padres, no es el álbum en sí, sino la presión social que nace inmediatamente después: completar las páginas con postales, intercambiarlas y competir entre compañeros por quién tiene más figuras o quién termina primero.

En Costa Rica, como ha ocurrido en mundiales anteriores, llenar un álbum puede representar miles de colones para una familia, dependiendo de la cantidad de sobres comprados.

“Mi hijo ya me dijo que si no le compro postales se va a sentir excluido porque todos en la escuela van a estar cambiando figuras”, comenta —de manera ilustrativa para este análisis— una madre vecina de Desamparados. “Uno entiende la emoción del fútbol, pero hay familias que apenas pueden pagar útiles y comida”.

Otro padre de familia cuestiona el mensaje detrás de la iniciativa: “Estamos hablando de un incentivo al consumo. Los niños sienten ansiedad por completar el álbum y al final terminan presionando a los papás para comprar más y más sobres”.

Ansiedad infantil y presión social

Psicólogos infantiles consultados frecuentemente sobre este tipo de fenómenos explican que las colecciones masivas pueden generar sentimientos de exclusión, frustración y ansiedad en menores que no tienen acceso económico al mismo nivel que sus compañeros.

Una especialista consultada explica que “cuando una actividad se vuelve símbolo de pertenencia dentro del aula, los niños que no pueden participar plenamente pueden experimentar vergüenza, inseguridad o aislamiento social”.

Añade además que el sistema de “repetidas” y la expectativa de completar el álbum alimentan conductas compulsivas de consumo en edades muy tempranas.

Impacto dentro de las escuelas

Docentes también observan efectos colaterales dentro de los centros educativos. Una maestra de primaria del Valle Central, cuyo testimonio se presenta de manera ilustrativa, asegura que el tema de las postales puede convertirse rápidamente en una distracción constante.

“Hay estudiantes que pasan toda la mañana pensando en cambiar figuras. Incluso he visto niños guardar el dinero de la merienda para comprar sobres a la salida”, señala.

La educadora advierte además sobre conflictos entre estudiantes y discusiones familiares derivadas de la presión económica. “Cuando algunos niños llegan con montones de postales y otros no tienen ninguna, empiezan las comparaciones y el sentimiento de desigualdad”.

¿Educación o mercadeo?

La alianza anunciada por el MEP ha sido presentada como una estrategia para fortalecer la convivencia escolar y acercar a los estudiantes al Mundial 2026. Sin embargo, críticos cuestionan si una institución pública debería vincularse con productos coleccionables asociados directamente al consumo comercial.

Para algunos sectores, la discusión no gira alrededor del fútbol, sino del mensaje que se transmite dentro de las aulas: convertir una campaña comercial en una experiencia escolar masiva podría aumentar la presión social sobre miles de familias que ya enfrentan dificultades económicas.

Mientras tanto, el entusiasmo por el álbum apenas comienza y muchos padres ya anticipan una frase que probablemente se repetirá en miles de hogares durante los próximos meses: “Papá, mamá… solo me faltan unas cuantas postales más”.

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