San José, 15 jul (elmundo.cr) – El secretario general de la Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP), Albino Vargas, la emprendió contra los partidos Liberación Nacional y Acción Ciudadana.
En un artículo de opinión publicado en el Semanario Universidad, Vargas señala que “si bien es cierto que Carlos Alvarado Quesada, como presidente de la República 2018-2022, terminó siendo el gobernante más detestado de los tiempos de la llamada Segunda República, pagando un altísimo costo político por ello al punto de que el PAC en la actualidad es un espejismo; no menos alto fue el precio pagado por el Partido Liberación Nacional (PLN) por haberle prestado-donado su capital político a Alvarado, con la finalidad de que se convirtieran en leyes de la República los proyectos más anti-obreros de las últimas décadas: combo fiscal (Ley 9635), anti-huelgas (9808) y empleo público (10.159)”.
Para Vargas, en el periodo 2018-2022 lo que existió fue un cogobierno entre el PAC y el PLN, que Liberación “pagó muy caro y lo sigue pagando”.
“La gente molesta con un PLN que ya venía dejando mucho que desear, le pasó una fuerte factura en las votaciones de febrero de 2022 y le llevó a perder la Presidencia de la República por tercera vez consecutiva”, aseguró.
El sindicalista recalcó que “fue Liberación el partido político que lideró y dio los votos imprescindibles para que se aprobara el combo fiscal. Fue Liberación el partido político que lideró y dio los votos imprescindibles para que se aprobara la ley anti-huelgas. Fue Liberación el partido político que lideró y dio los votos imprescindibles para que se aprobara la ley marco de empleo público”.
“En este nuevo cuatrienio constitucional, 2022-2026, es Liberación el partido político que dio los votos imprescindibles para que se le diera el trámite parlamentario de vía rápida a la denominada ley 4×3; la cual no es más que un ataque mortal a la jornada de las 8 horas para eliminar el pago de horas extra”, sostuvo.
Vargas insistió en que “en lo que interpretamos como un avance más hacia su suicidio político definitivo, el PLN se alió con su presunto y supuesto mayor enemigo político que tiene en la actualidad: el dueto Chaves-Pilar y su carnaval de partidos políticos“.
“Pareciera que se está dando un remozamiento de la cara política de la plutocracia reinante en Costa Rica: el suicidio político-paulatino del PLN, hoy en día muy acelerado, abre paso a la intrusión en el sistema democrático republicano de las aberrantes tendencias fascistas apuntaladas por el oportunismo político de nuevo cuño”, concluyó.