San José, 24 sep (elmundo.cr) – Es un hecho que la IA ya transformó los flujos de trabajo en las pantallas: genera respuestas, redacta documentos, resume llamadas y está avanzando rápidamente hacia una era agéntica en la que completará muchas tareas de principio a fin por sí sola, trabajando junto a los humanos. La IA física es la próxima frontera que agregará percepción, razonamiento y acción en robótica, movilidad y otros dispositivos portátiles.
La IA física está llegando primero a la manufactura y la logística, donde la autonomía de las máquinas se acelera y los beneficios económicos pueden serevidentes, en áreas como construcción, hospitales, agricultura o infraestructura urbana. Los robots están siendo entrenados para aprender sobre sus entornos y poder ejecutar tareas complejas y moverse en ambientes impredecibles, los vehículos pueden tomar decisiones en tiempo real sin conductores y los sistemas industriales pueden producir sin humanos presentes.
El informe de McKinsey & Company sobre Tendencias tecnológicasdel 2026, mapea las 14 tendencias que están generando alta innovación en las empresas y tienen un potencial de impacto significativo en la sociedad. Para eso se analizaron variables como la inversión de capital, interés, investigaciones publicadas, adopción, patentes, noticias y demanda de talento.
– Revolución de la IA (como tendencia transversal que potencia a las demás)
- Desarrollo de software agéntico
- IA agéntica
- IA para el descubrimiento científico y la ingeniería
- Infraestructura de IA y arquitecturas de modelos
– Computación y la conectividad
- Semiconductores específicos para aplicaciones
- Ciberseguridad y sistemas confiables
- Conectividad avanzada (5G y 6G, Wi-Fi 6 y 7, IoT, fibra óptica)
- Tecnologías de realidad inmersiva (aumentada, háptica y lentes inteligentes)
- Tecnologías cuánticas
– Ingeniería de vanguardia
- Futuro de robótica
- Movilidad y transporte
- Tecnologías espaciales
- Ciencias de la vida y bioingeniería
- Tecnologías de energía y sostenibilidad
La inversión tecnológica está aumentando de manera generalizada, no obstante, con los datos de lo invertido al primer semestre del 2026 y una proyección de cómo terminará el año, McKinsey identificó que cinco de estas tecnologías duplicarán su captación de capital frente al año anterior: software de agentes, infraestructura de IA, inteligencia artificial para descubrimiento científico, futuro de las tecnologías espaciales y robótica.
Retos para el avance tecnológico. La expansión de estas tecnologías deberá enfrentar ciertos cuellos de botella que van más allá del software; se sabe que requieren centros de datos, redes de fibra, almacenamiento y capacidad de implementación así que la velocidad con que se generan los avances es mayor a la posibilidad de revisión, pruebas y aceptación con las que se cuenta. También sería de esperar que los avances en ciberseguridad estén a la altura de las tecnologías que se están creando.
El problema energético es especialmente crítico ya que la carrera por implementar la IA a gran escala se ha topado de frente con una limitación compleja de resolver: la energía. Se estima que para 2030, solo los centros de datos de EE. UU. que ejecutan cargas de trabajo de IA consumirán tanta electricidad como lo hace California hoy y a nivel mundial, las cifras son aún mayores. El problema no es solo cuánta energía necesita, sino lo difícil que es suministrarla.
En cuanto a adopción de tecnología en movilidad eléctrica, América Latina sigue en las etapas tempranas, pero se han hecho avances en buses, motos y flotillas, con ventas que crecieron cerca del 70% en 2025 frente al año anterior. Se presentan desafíos en cuanto a la infraestructura de carga, preocupaciones sobre asequibilidad y cuánto se puede depender de las fuentes de poder.
La próxima frontera tecnológica no está limitada por lo que la IA pueda hacer, sino por la capacidad física, energética y humana (personas, empresas, gobiernos) para desplegarlo.